Hacia las 3 de la madruga de la pasada noche, los decisores políticos europeos llegaron a un acuerdo sobre el futuro renovable para 2030, aprobando un objetivo insuficiente para afrontar su responsabilidad climática. No obstante, Amigos de la Tierra valora muy positivamente los avances que permitirán empoderar de manera colectiva e individual a la ciudadanía europea, permitiendo así la entrada de nuevos actores al sistema energético.

De este modo, las tres partes del trílogo (Consejo, Parlamento y Comisión) dan por finalizado un proceso legislativo que ha durado un año y medio, y que ha contado con una notable presencia española, tanto con Miguel Arias Cañete como Comisionado de Acción por el Clima, como con el eurodiputado socialista José Blanco, el rapporteur de la nueva Directiva.

El nuevo reglamento para 2030 incluye entre otros:

  • Un objetivo global vinculante de energías renovables del 32% (aunque inferior a la posición del Parlamento del 35%), que se revisará en 2023;
  • El derecho de que comunidades, cooperativas e individuales puedan producir, consumir, almacenar y vender su propia energía renovable, sin tener que afrontar por ello cargos excesivos ni barreras administrativas;
  • Una eliminación gradual del uso de aceite de palma como biocombustible para 2030;
  • Unos criterios insuficientes de sostenibilidad para el uso de biomasa leñosa con fines energéticos.

Héctor de Prado, responsable de clima y energía de Amigos de la Tierra ha dicho que “mientras otras regiones del mundo apuestan decididamente por un futuro renovables para sus ciudadanos, Europa sigue sin hacer los deberes. Si queremos dar señales de liderazgo climático a nivel global, hay que empezar por cambiar nuestra concepción sobre la energía. En este sentido, celebramos que finalmente los decisores hayan empezado a allanar el camino que permitirá a la ciudadanía aportar su granito de arena a la transformación total del sistema para mediados de siglo.”

En cuanto a la nueva directiva de Eficiencia energética para 2030, las tres partes no llegaron a ningún acuerdo, y se espera que a lo largo del mes de junio se lleve a cabo una nueva sesión de negociación, posiblemente la última. Asimismo, habrá nuevas sesiones destinadas a resolver las futuras normas del mercado de la electricidad, por lo que se espera que también haya nuevas oportunidades para reducir la contaminación mediante la eliminación de las plantas de generación de electricidad más sucias.

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