El número de parados registrados en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se redujo en abril en 91.518 personas respecto al mes anterior, hasta dejar el número de desempleados en los 3.163.566.

El paro bajó en 172.302 personas en el último año, de acuerdo con los datos publicados hoy por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social relativos al mes de abril, que este año ha acogido la Semana Santa mientras que el año pasado se celebró en marzo.

Por sectores de procedencia, el desempleo se redujo principalmente en los servicios (81.074 personas) y, en menor medida, en la agricultura (5.396) y la industria (3.472), así como entre el colectivo sin empleo anterior (1.605), en tanto que se incrementó en la construcción (29).

El número de afiliados a la Seguridad Social creció en abril en 186.785 personas y situó el número de ocupados en 19.230.362, la cifra más alta desde julio de 2008.

Aún siendo buenos datos, la fuerte precariedad laboral, donde la tasa de temporalidad era del 25,1% en 2015 y en 2018 ha sido del 26,8%, supone una lacra para la economía de las familias.

Ese avance del empleo precario se constata también en el aumento de la contratación a tiempo parcial (más de un tercio de los nuevos contratos son de esta naturaleza), lo que supone que se está produciendo sustitución de empleo a tiempo completo por empleo a tiempo parcial.

La urgente derogación de la reforma laboral de 2012

Según los sindicatos, es «fundamental» derogar la reforma laboral, dotar de los medios económicos y humanos necesarios a los Servicios Públicos de Empleo para la puesta en marcha de políticas activas de empleo y aumentar la protección frente al desempleo para que, además de que baje el paro, se cree trabajo de calidad.