A propuesta de los Comuns, con intención de apartar los proyectiles de las actuaciones policiales, se ha planteado en el Parlament la moratoria del foam, que, finalmente, ha sido descartada.

Pese a ello se ha modificado el protocolo «hasta que haya conclusiones de la comisión de estudio del modelo policial», según ha informado el periodista Quico Sallés.

Desde los Comuns, Marc Parés, recordaba que el primer punto de la moratoria insistía al Govern a «modificar el protocolo de la utilización de lanzadoras de 40mm y de sus proyectiles con el uso de minimizar el riesgo de lesividad y garantizando la rendición de cuentas».

En la resolución, explica Sallés, se hace énfasis en que «como criterio general – sin prejuicio que se pueda contemplar alguna especificación justificada por casos muy excepcionales y de extrema necesidad – las lanzadoras deberán utilizarse con la autorización de la persona que ejerce el comando del dispositivo y se avisará a la ciudadanía antes de su uso».

«En cualquier caso, deberá quedar perfectamente registrada la trazabilidad de su uso y en ningún caso podrán dispararse proyectiles a la altura de la cabeza», explicita el texto aprobado.

Desde ERC y Junts se ha llegado a la conclusión de tomar esta decisión para no dejar a los Mossos sin ningún dispositivo de dispersión a la espera de la comisión de estudio.

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