La dirección del Partido Popular considera que no se puede comparar el apoyo de EH Bildu a los decretos del Gobierno durante la votación que se produjo este miércoles en la Diputación Permanente del Congreso, con el respaldo que la formación independentista dio a distintas iniciativas municipales de la corporación de gobierno del Ayuntamiento de Vitoria cuando el regidor de la capital vasca era el hoy vicesecretario de Oraganización de los populares, Javier Maroto. 

«Cuando se negocia el voto, se consigue y es determinante es una cuestión distinta», señalan fuentes de la dirección del PP que justifican así que su líder, Pablo Casado, haya considerado que el apoyo de EH Bildu a los decretos convalidados ayer por el Congreso supone «aguantar que Otegi diga que ha merecido la pena la lucha armada y el terrorismo del disparo en la nuca».

Nada más tomar posesión como alcalde, en 2011, Maroto acordó paralizar las obras de un auditorio impulsado por los socialistas en el mandato anterior y construir sobre el agujero de las obras la estación de autobuses de Vitoria con el apoyo de los ediles de EH Bildu. 

El hoy número tres de los populares llegó a presumir de ese entendimiento con la formación independentista: «Yo he tenido el coraje de pactar con ustedes», le dijo Maroto a uno de los portavoces de EH Bildu durante las negociaciones de los presupuestos de 2013.

«No hay ningún inconveniente para el acuerdo, el acuerdo es bueno. Hay municipios en Euskadi en los que, aunque PP y Bildu coincidan en sus prioridades, no votan juntos. Y esto nos hace distintos en Vitoria. A lo mejor es cuestión de talante». El dirigente popular añadía: «No me tiemblan las piernas para llegar a acuerdos con nadie. Y creo que eso es bueno. Ojalá sucediese en más foros. Ojalá cundiese el ejemplo».

En una entrevista a El Correo en septiembre de 2012 Maroto sostenía que el PP había aprendido que es más útil a los vascos saliendo de las trincheras. Y sobre los pactos con EH Bildu, explicaba: «Los políticos que no entiendan en este momento la necesidad de abrir puentes, que solo se puede ser útil en la política hablando entre diferentes, los que no entienden esto, quizá no deberían estar en la política de hoy».

El equipo de Casado sostiene ahora que la diferencia entre el apoyo de EH Bildu a los decretos del Gobierno y el que la formación independentista dio a las iniciativas de Maroto consiste en que, en ese momento, los ediles ‘abertzales’ no presumieron de haber recibido llamadas y peticiones por parte del PP de Vitoria, como sí ha hecho ahora el líder de Bildu, Arnaldo Otegi. 

«Nunca se encontrará ninguna declaración de nadie de Bildu diciendo que los del PP les llamaron por teléfono para convencerles de que votasen que sí y a ver qué les ofrecen», zanjan las fuentes de la dirección del PP.