Montevideo, 30 mar (EFE).-El precandidato a la Presidencia por el Partido Nacional de Uruguay (PN, derecha) Jorge Larrañaga defiende su proyecto de reforma constitucional para que los militares puedan participar en la seguridad pública, ante las críticas de sectores que consideran que se busca «una militarización del país».

«¿De qué militarización me están hablando? Nosotros estamos hablando de un funcionamiento de la seguridad como hace más de 200 años funciona en España, Italia, Francia, Holanda, Portugal, donde está la doble fuerza (…) rechazamos esa suerte de etiqueta de la militarización de la seguridad pública», afirmó el precandidato en una entrevista con Efe

«Que los expertos lean bien, que lean todo y que no vengan flechados (parcializados) a dar recetas al Uruguay», añadió.

Las declaraciones del también senador se dan tras las críticas de organizaciones sociales, expertos y activistas -como la afroamericana Angela Davis, que visitó el país recientemente- quienes se oponen a lo que consideran una militarización de Uruguay.

El legislador, quien ya ha sido candidato a la Presidencia en el 2004 y precandidato en el 2009 y el 2014, comenzó a principios del 2018 a recolectar firmas para reformar la Constitución.

Su iniciativa, llamada «Vivir Sin Miedo», propone la creación de una Guardia Nacional con 2.000 militares para participar en la seguridad ciudadana junto a la Policía.

La propuesta logró más de 405.000 firmas y se consultará a los uruguayos en octubre junto a las elecciones generales.

Durante la conversación en su despacho en el Palacio Legislativo, Larrañaga aseguró que esta reforma no le entregará la seguridad civil a las Fuerzas Armadas y que no se puede comparar con México o Brasil.

«Ese ampuloso título de ‘militarización de la seguridad’ es una enorme equivocación, es un enorme error, es un empaquetamiento que quieren hacer para venderle a la gente como si fuera algo de izquierda o de derecha», subrayó.

En las elecciones nacionales del 2014, hubo otro plebiscito relacionado con la seguridad que proponía rebajar la edad de imputabilidad penal a 16 años (que no prosperó).

En aquel entonces, el senador del PN dijo que manejar «el miedo de la gente» para reformar la Constitución no era jurídica ni políticamente aceptable.

Consultado sobre estas afirmaciones, el precandidato sostuvo que quizás fue un error haber «sido tan duro», pero que la situación actual es diferente.

«Yo no estoy haciendo política, soy y me siento responsable de la reforma que impulsé», sostiene.

Si bien Larrañaga expresó que la reforma no tiene fines políticos, su eslogan de campaña es «Sin Miedo, Larrañaga Va», algo que, según el político, no va de la mano con la propuesta de recolección de firmas.

«Cuando hablo de ‘Sin Miedo Larrañaga Va’ hablo de la actitud singular de Jorge Larrañaga frente al ejercicio del poder, que es sin miedo a pisar los callos de los sindicalistas, sin miedo a hacer las reformas que hay que hacer en materia de seguridad, de salud, de economía», agregó.

El senador dijo que su mayor preocupación «es la seguridad de la gente» y que esta iniciativa no generará inconvenientes ni aumento de violencia con los ciudadanos a causa de los militares.

Asimismo, declaró que no le preocupa que se forme una contracampaña a su iniciativa ya que es algo democrático, aunque subrayó que él va a utilizar su «derecho a defender» la propuesta.

Larrañaga volverá a competir en las elecciones internas del PN con Luis Lacalle Pou -quien lo venció en el 2014 y que hoy sigue siendo el favorito para ser el candidato a presidente-.

El tercer lugar lo ocupa el magnate Juan Sartori, quien llegó a la política uruguaya a finales del 2018.

«Yo soy un político a tiempo completo, he dedicado la vida entera a la actividad política, no soy un político zafral, soy un político 365 días del año», afirmó Larrañaga.

Además de su propuesta en seguridad, el candidato -que también fue intendente en el departamento de Paysandú (norte) entre 1990 y 2000- sostuvo que es partidario de «un cambio radical» en áreas como la economía y la educación.

Aunque no habló de temas concretos, Larrañaga expresó que, si llega a ser presidente del país, apostará por evitar «gastos discrecionales» para que disminuya el gasto público.

Respecto al plano internacional, el senador afirmó que Uruguay «como país chico» debe tener relaciones «con todo el mundo» y acusó a la colación de izquierdas oficialista, el Frente Amplio (FA), de tener «prejuicios ideológicos» a la hora del relacionamiento y de concebir al Mercosur como algo político.

Aunque las encuestas hoy no lo den como favorito y parecería estar lejos de ganar las internas de junio, Larrañaga cerró la entrevista diciendo: «Voy a ser candidato presidencial. Es el único plan que tengo».

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