El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, inauguró hoy en Kabul una Loya Jirga o gran asamblea de cuatro días en la que 3.200 ancianos tribales, líderes políticos y otros ciudadanos influyentes debatirán sobre unas posibles negociaciones de paz con los talibanes.

La consulta pretende trazar el marco y las líneas rojas para un diálogo con los insurgentes, que en los últimos meses se han reunido en varias ocasiones con Estados Unidos y se han negado a sentarse a la mesa de negociación con el Ejecutivo afgano, y luego trasladarlas al Gobierno de Ghani para su implementación.

«Es un momento de orgullo ver a compatriotas de los distritos y aldeas pobres y desfavorecidos reunidos en la Jirga para unas consultas con las que determinar el marco y los límites para las conversaciones con los talibanes», indicó el presidente en un discurso antes los asistentes.

Ghani les aseguró que las «condiciones» que se decidan en los próximos días serán «respetadas» en el posible proceso con los insurgentes del mulá Haibatullah e insistió en que para una paz duradera es necesario considerar la opinión de la «mayoría» y no sólo la de unos pocos líderes políticos.

«No estoy detrás de una paz frágil y temporal sino de una paz larga y duradera, de la que la verdadera ganadora debe ser la gente del país, no los talibanes o el Gobierno», aseveró el dirigente ante 3.200 representantes de todos los 407 distritos del país y 300 funcionarios y diplomáticos extranjeros invitados.

El político y excomandante yihadista Abdul Rab Rasoul Sayyaf preside la Jirga, en la que toman parte un 30 % de mujeres.

En su intervención, Sayyaf negó los rumores que apuntan a que la gran asamblea podría ser un obstáculo en unas conversaciones con los insurgentes, que han decidido boicotear el evento.

«Les allanaremos el camino (a los talibanes) hacia la paz y aquí redactaremos un borrador para las conversaciones de paz», manifestó.

La Loya Jirga tiene lugar diez días después de que se cancelase la que iba a ser la primera reunión en Doha entre los insurgentes y los representantes de Kabul para abordar el proceso de paz, en presencia de delegados de Estados Unidos.

Planeado del 19 al 21 de abril, el encuentro no tuvo lugar debido a la negativa de Catar de aceptar la enorme lista de 250 participantes propuesta por Afganistán.

En los últimos meses, Washington, que mantiene su presencia en Afganistán en el marco de la misión de la OTAN de capacitación y entrenamiento de las tropas afganas, y los insurgentes del mulá Haibatullah han mantenido varias rondas de negociación en los países del Golfo.

Los talibanes y el Gobierno de Kabul se reunieron en 2015 en Pakistán en su primer y último encuentro hasta la fecha, pues el proceso fue suspendido poco después, cuando se conoció la muerte dos años antes del mulá Omar, el fundador del movimiento insurgente.

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