Lois García Carballido, que también ejerce de alcalde en la localidad de Ponteceso (A Coruña), ha firmado en los últimos años varios convenios con EDP Renovables pese a la polémica desatada con asociaciones y vecinos por los impactos negativos del parque eólico de Corme.

El presidente de la Fundación Eduardo Pondal y alcalde de Ponteceso Lois García Carballido durante la «inauguración» del asfaltado de una pista pagado por EDP Renovables / Ayuntamiento de Ponteceso

Ya desde 2015 y en sucesivas convocatorias a instancias de la directora de Recursos Humanos de EDP Renováveis Estrella Martín Segurado, el ayuntamiento ha venido firmando convenios con la multinacional para promocionar su campaña de becas escolares «Green Education», dentro de la línea de propaganda «verde» de la empresa energética a través de sus iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

En 2019, García Carballido firmó otro convenio con la empresa de 240.000 euros a repartir en cuatro años y que daría comienzo en el momento en el que EDP obtuviese el visto bueno municipal definitivo para repotenciar el polémico parque eólico de Corme, un proyecto que ya en 2016 desató las alarmas cuando varios elementos de uno de los aerogeneradores sembró el pánico de madrugada entre los vecinos tras haber pertido dos de sus aspas, que terminaron impactando con una vivienda de O Roncudo pudiendo llegar a provocar daños personales.

Según reconocen entidades vecinales y los propios afectados, la instalación de este parque eólico, actualmente en manos de EDP Renovables, siempre ha estado marcada por la polémica y el rechazo por la gran cercanía a las viviendas, la invasión de pistas comunales, el ruido que generan los aparatos o los exiguos pagos por el alquiler del suelo, que rondan un euro el metro cuadrado de media mientras la multinacional factura millones.

Sin embargo en fechas recientes, el actual presidente de la Fundación Eduardo Pondal promocionó en medios de comunicación desde el ayuntamiento las obras de asfaltado de varias vías municipales en Cairo y O Roncudo pagadas por la multinacional, destacando que el Ayuntamiento «soñaba» con tener aglomerado el acceso y apartamiento del estadio municipal de fútbol.

SILENCIO ABSOLUTO DESDE LA FUNDACIÓN EDUARDO PONDAL SOBRE LOS PROYECTOS EÓLICOS DE EDP RENOVABLES QUE AMENAZAN EL PAISAJE PROTEGIDO DE LOS PENEDOS DE PASARELA Y TRABA 

La situación, sin embargo, no termina en Ponteceso, pues hasta la fecha ni García Carballido, como presidente de la Fundación Eduardo Pondal ni su gerente, Jose María Varela Martínez, se han manifestado sobre los tres parques eólicos que amenazan uno de los paisajes más prístinos de toda la Costa da Morte coruñesa en la fachada costera de Laxe.

La entidad, estrechamente vinculada al Partido Popular en alguno de sus cargos directivos -Jose Mª Varela es asesor cultural a sueldo del alcalde del PP en la vecina localidad de Cabana de Bergantiños-, regada de subvenciones públicas y habitualmente visitada por altos cargos del Gobierno Feijóo, comunica en sus redes sociales de que «el paisaje es uno de nuestros grandes tesoros» mientras calla sobre la problemática social y ambiental generada por los parques eólicos Monte Chan, Pena dos Mouros y Soesto, que EDP pretende instalar rodeando el Paisaje Protegido de los Penedos de Pasarela y Traba, uno de los dos existentes en Galicia, de aerogeneradores de grandes dimensiones.

Campaña propagandística de la Fundación Eduardo Pondal en defensa de los «Paisajes Pondalianos».

«Penedos de Pasarela, cando vos vexo, Penedos, suspiro de amor por ela«. Así cantaba el poeta y escritor que da nombre a la Fundación, Eduardo Pondal, su aprecio por los Penedos de Pasarela y Traba mientras sus actuales responsables guardan silencio e incluso su presidente apoya públicamente las actividades de la multinacional energética.

Una petición de la plataforma change.org, que ya acumula miles de firmas contra la instalación de aerogeneradores en el espectacular entorno de los Penedos, recuerda que estas formaciones graníticas, «creadas por el arte de los dedos del tiempo» fueron declaradas paisaje protegido en el año 2008 y que, ante todo, el lugar es «mucho más que piedras.

Frente a la situación que atraviesan, colectivos como «Xente do Rural» de Corme o las plataformas «Salvemos As Salgueiras» y «Salvemos os Penedos» reivindican el derecho de los pueblos y los territorios al paisaje, al patrimonio y a la cultura denunciando el «expolio y destrucción» que este tipo de proyectos suponen.

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