El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, se mostró hoy favorable a cambiar la ley sobre limitaciones de nombramientos de familiares de políticos, asunto que ha despertado polémica en las últimas semanas por los numerosos lazos existentes en el Gobierno luso.

«Hay que saber si basta con la ética o si es necesario pasar al dominio legislativo (…) Yo creo que no basta», dijo en declaraciones a la prensa durante un acto en Lisboa.

El jefe del Estado portugués consideró que el país ha cambiado en las últimas décadas y que lo que se admitía hace 30 años ya no se admite, porque «el sentimiento ético dominante es más exigente».

«Estamos llegando a la conclusión de que la ética no basta, es necesario cambiar la ley también en lo que respecta al nombramiento de colaboradores de titulares de cargos políticos», añadió.

Esta posición del presidente conservador llega la semana que la polémica de los lazos familiares en el Ejecutivo socialista portugués desencadenó la dimisión del secretario de Estado de Ambiente, Carlos Martins, que renunció tras saberse que nombró a uno de sus primos como miembro de su gabinete.

El primo, Armindo dos Santos Alves, ya había dimitido un día antes como adjunto de su gabinete.

La polémica se ha bautizado en Portugal como «familygate» y llevó al primer ministro, António Costa, a sugerir el jueves que la Comisión de Transparencia del Parlamento defina criterios «claros y uniformes» sobre la limitación de nombramientos de parientes de políticos.

Los numerosos lazos que existen entre integrantes del Gobierno de Costa no son una novedad ni una práctica exclusiva del Partido Socialista, pero han sido censurados en las últimas semanas por el resto de formaciones.