El pasado 1 de mayo cerró el hospital de campaña de Ifema en un polémico acto multitudinario organizado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Por este recinto ferial, que se vendió como hospital milagro, pasaron unos 3.800 pacientes leves y su factura se disparó hasta los 59 millones de euros, a pesar de que la Comunidad había dicho que su coste había sido de 19 millones, tal y como confirma ElDiario.es.

Fueron 132 contratos a dedo, dada la situación de emergencia, firmados entre marzo y abril. Entre ellos, el de más cuantía, fue el de una empresa dedicada a vender vino, cava y ginebra con extracto de oro reconvertida en proveedor de mascarillas.

Entre el 31 de marzo y los pasados 17 y 18 de abril, Vin Doré 24K SL, se adjudicó tres contratos de emergencia para suministrar 5 millones de mascarillas a ese hospital de campaña por 6,4 millones de euros, más IVA.

De esta forma, Vin Doré 24K recibió dinero público en el sector sanitario por delante de dos proveedores españoles de material sanitario también contratados por el Gobierno regional para suministrar a ese hospital, Bimédica (más de 5 millones) y Ramos STS (4,658 millones).

Las últimas cuentas disponibles de esta firma, de 2017, recogen cifras de facturación más relevantes que las de Vin Doré 24K. Ese año, multiplicó sus ventas hasta 5,4 millones, frente a poco más de 128.000 euros un año antes.