Sin negar que socialistas hayan sido víctimas de estas supuestas actividades delictivas, el secretario de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha advertido de que no es sólo el líder de Podemos, Pablo Iglesias, el «afectado» por estas prácticas.

Este servicio de policía política se montó, a juicio de Ábalos, para «espiar a adversarios políticos», pero también a miembros del PP, y para «dar cierta cobertura a quienes estaban afectados» por casos de corrupción.

La existencia de esta presunta policía política estuvo también entre los motivos que empujaron al PSOE a presentar una moción de censura contra Mariano Rajoy, ha explicado el cabeza de lista del PSOE al Congreso por Valencia.

Pero esa «cloaca maloliente» ya no existe, ha asegurado Ábalos preguntado por la afirmación realizada por Iglesias, que sostiene que esa policía sigue funcionado con Fernando Grande-Marlaska en el Ministerio del Interior. «No hay función equiparable en el Ministerio a aquella policía patriotica», ha señalado.