El rey Felipe de Bélgica pidió hoy «sentido de la responsabilidad» a los dirigentes belgas en un período en el que el país vive «fuertes tensiones políticas», con un Gobierno en funciones a cinco meses de que se celebren elecciones federales, regionales y europeas.

«Nuestro país atraviesa un período turbulento. Hay cuestiones que preocupan, con razón, a nuestros ciudadanos. Hoy nos enfrentamos a fuertes tensiones políticas. Tengo confianza en el sentido de la responsabilidad de nuestros dirigentes para actuar en el interés del país», dijo el rey de los belgas en su tradicional discurso navideño.

El mensaje, un vídeo de casi cinco minutos grabado antes de ser difundido en los que el monarca se dirigió a la nación vestido de traje oscuro y sentado en un salón del Palacio Real, coincide con un momento de crisis política en Bélgica tras la ruptura de la coalición que sostenía al Gobierno del liberal francófono Charles Michel.

El repentino rechazo de los nacionalistas flamencos de la N-VA al pacto migratorio de la ONU, un texto no vinculante que el primer ministro terminó firmando con el respaldo del Parlamento en Marrakech (Marruecos) junto a otros 150 Estados, dejó al Ejecutivo sin suficientes apoyos parlamentarios.

Tras consultar con los partidos para sondear las aritméticas parlamentarias, el monarca aceptó la dimisión de Charles Michel y dejó el Gobierno en funciones hasta mayo, con el objetivo de evitar elecciones anticipadas.

En su discurso, el rey Felipe se refirió expresamente a las próximas «elecciones federales, regionales y europeas» y reclamó «debates verdaderos en los que nos respetemos, porque el momento del voto debe de ser el resultado de una reflexión madura».

El diario francófono Le Soir calificó la intervención navideña de 2018 como «el discurso más político del rey», que reina desde 2013, y el periódico flamenco De Morgen describió como «tintado políticamente».

En la parte más social del discurso real, que debe de contar previamente con la aprobación del Gobierno, el monarca señaló que «la vida es un camino que no hacemos solos» y pidió ayudar a «los más frágiles» de la sociedad.

Tras la intervención, emitida en las radios y televisiones públicas de Bélgica, el Palacio Real difundió un breve vídeo en el que mostró al rey Felipe haciendo deporte con jóvenes, vestido de boy-scout y charlando con distintas comunidades del país, así como posando con la laureada selección de fútbol, junto a la reina Matilde.