Sin que se hayan calmado las aguas con el tema del «Pin parental», la extrema derecha de Vox vuelve a la carga: ha registrado en el Congreso una proposición de ley para la derogación de la Ley de Memoria Histórica.

Vox ya anunció que ejecutaría el pasado mes de octubre coincidiendo con la exhumación del Valle de los Caídos del dictador Francisco Franco. El partido ultra  había calificado la exhumación de Franco como «un ataque a la familia» y anunció una ofensiva parlamentaria para pedir la derogación de todas las leyes de Memoria Histórica, tanto la nacional de 2007 como las autonómicas.

Según la visión del partido ultra, estas leyes buscan extender una visión «sesgada» de la historia y una nueva «verdad oficial», que a su juicio se sustenta en el «odio». El eurodiputado de Vox Jorge Buxadé y la secretaria general del grupo parlamentario en el Congreso, Macarena Olona, fueron en octubre los encargos de denunciar este «ataque a la libertad ideológica».

La iniciativa ha sido calificada ya por la Mesa de la Cámara Baja, que la ha enviado al Gobierno para que reciba su visto bueno para su debate, un trámite imprescindible con toda proposición de ley. El Ejecutivo debe manifestar ahora su criterio respecto a la toma en consideración y su conformidad o no a la tramitación si implicara aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios.

En sus iniciativas para la derogación de las leyes de memoria Vox no plantea ninguna alternativa a las normas en vigor, pues considera que la historia debe dejarse a los historiadores y simplemente buscan derogar las normas aprobadas en su día.