El Tribunal Supremo ha acordado dejar en prisión al líder de ERC, Oriol Junqueras, al considerar que, aunque adquirió la condición de eurodiputado el pasado junio, su condena firme a trece años de prisión por el «procés» lo inhabilita como tal y no está protegido por la inmunidad parlamentaria.

Ni suplicatorio al Parlamento Europeo, ni nulidad de la sentencia del «procés». La Sala de lo Penal ha rechazado por unanimidad todas las pretensiones del exvicepresidente catalán y ha accedido a lo que pedía la Fiscalía: ejecuta la pena de 13 años de inhabilitación que dejó en suspenso y así se lo comunica por carta al presidente del Parlamento Europeo, David María Sassoli, para que dé cuenta a la cámara del fin de su mandato.

El tribunal  insiste en las fechas: el juicio del ‘procés’ quedó visto para sentencia el 12 de junio y hasta el día siguiente Junqueras no fue declarado electo por la JEC. La denegación del permiso de salida de prisión para tomar posesión del acta de eurodiputado se produjo el 14 de ese mismo mes.

La inmunidad reconocida por el TJUE, se circunscribía a los desplazamientos para acudir al Parlamento y no podía evitar su enjuiciamiento, como tampoco suponía «un blindaje» frente a la sentencia que se ha dictado contra él por el proceso independentista de Cataluña en 2017.

Además, el alcance de dicha inmunidad viene determinado por el derecho nacional, que niega esa garantía a quienes estén inmersos en un juicio, como era su caso, razón por la que rechazan pedir el suplicatorio (permiso) al Parlamento Europeo.

«En definitiva, quien participa en un proceso electoral cuando ya está siendo juzgado, aunque finalmente resulte electo, no goza de inmunidad conforme al derecho nacional. No puede condicionar el desenlace del proceso ni, menos aún, el dictado de la sentencia», insisten los magistrados.