En un futuro no muy lejano, los robots harán muchos trabajos que ahora desempeñan los humanos ya que existen numerosas actividades que son potencialmente automatizables y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) pone a España en la picota de la pérdida de empleo.

Las empresas buscan productividad y beneficio reduciendo costes y el primer coste que reducen suele ser el laboral. Eso es lo que debe pensar Amazon, una de las empresas más exitosas de nuestro tiempo, líder en el empleo de robots que desarrollan la mayoría del trabajo en sus automatizadas fábricas.   

Desde el año 2011, se aprecia claramente que en Estados Unidos se ha desacelerado el crecimiento del comercio minorista frente a la aceleración del crecimiento de las ventas del comercio online, encabezado por Amazon. Actualmente, las ventas minoristas están retrocediendo frente al crecimiento del 13% de las ventas online.

Un gran paso hacia la destrucción del empleo de la multinacional ha sido la creación de Amazon Go, tiendas automatizadas sin líneas de caja a la salida y de las que contempla abrir 3.000 por todo el mundo para 2021. Todas las gestiones de compra las realiza el cliente a través de una aplicación en su teléfono móvil. Con ella se identifica en los tornos de entrada, lo que permite que el sistema de cámaras y sensores con el que cuenta la tienda controle qué productos se lleva y le cobre directamente en su cuenta.

La automatización en este tipo de tiendas de momento no es total ya que cuentan con personal para la reposición de mercancía y vigilantes de seguridad, pero poco a poco también se irán sustituyendo por máquinas. Amazon Go afectará a un puesto tan popular como el de cajero: 4 millones de personas trabajan en ese puesto solo en Estados Unidos.

Para el sector minorista, el modelo de Amazon supone una auténtica amenaza y una gran sangría. En Estados Unidos ya ha supuesto despidos de hasta 10.100 trabajadores de Macy’s o los alrededor de 4.000 en The Limited. Algunos expertos aseguran que por cada puesto que genera Amazon, se destruyen dos o incluso tres en otros sectores de la economía. 

En los centros logísticos de Amazon los robots son los encargados de mover los paquetes y, a diferencia de los trabajadores, pueden estar 24h trabajando, los siete días de la semana, no cogen vacaciones y encima no cobran. Mientras tanto los pocos trabajadores que tiene están denunciando unos niveles de explotación propios del siglo XIX.

También está probando con éxito el uso de vehículos autónomos de carga y hasta el uso de drones para facilitar la entrega y recogida puerta a puerta por lo que ya no harían falta mensajeros ni conductores.