El Tribunal Supremo de Estados Unidos apoyó este jueves la prohibición de los dispositivos que aceleran la capacidad de disparo de las armas semiautomáticas promulgada en diciembre por el presidente, Donald Trump, al rechazar una petición de grupos a favor.

La Corte Suprema se negó a bloquear la orden de Trump, tal como había solicitado la organización de Propietarios de Armas de Estados Unidos, que ha sido muy crítica con la decisión del mandatario y ha intentado paralizarla en varias instancias de la Justicia estadounidense.

La norma de Trump estipula que todo tipo de mecanismo que permita acelerar la capacidad de disparo de un arma para que inicie un ciclo continuo de disparos sea considerado ilegal bajo la ley federal.

La medida anunciada en diciembre por el Departamento de Justicia dio un plazo de 90 días a partir de su publicación oficial para que fuesen entregados o destruidos los mecanismos denominados «bump stocks», cuyo uso se dio a conocer tras un tiroteo ocurrido en 2017 en Las Vegas en el que perdieron la vida al menos 58 personas.

El 1 de octubre de 2017, Stephen Paddock empleó uno de esos mecanismos para disparar nueve balas por segundo desde la ventana de un hotel contra centenares de asistentes a un concierto en La Vegas, en el que además resultaron heridas más de 850 personas.

En marzo pasado, el Departamento de Justicia ya había presentado una propuesta de regulación para prohibir los «bump stocks».

Los artefactos pueden incorporarse a las culatas de los fusiles semiautomáticos para poder abrir fuego de manera completamente automática.

Después del tiroteo en Las Vegas, la Casa Blanca afirmó que daba «la bienvenida a un debate» sobre la posibilidad de restringir la venta de los «bump stocks», dado que las armas automáticas están prohibidas en Estados Unidos y esos mecanismos permiten simularlas.

El tiroteo en una escuela secundaria de Parkland (Florida) en febrero del año pasado, en el que fallecieran 17 personas, impulsó que la Administración de Trump tomara la decisión de finalmente prohibir el uso de los aceleradores de disparos.