La polémica jueza María Elósegui, la jueza que representa a España en el Tribunal de Derechos Humanos de Estraburgo y a la que 75 eurodiputados pidieron a Estrasburgo revocar su nombramiento por su homofobia, ha emitido su primer voto particular para reclamar una sanción al grupo punk feminista Pussy Riot por llevar a cabo una protesta en la catedral de Moscú en 2012.

 

Los hechos tuvieron lugar en 2012 en la Catedral del Cristo Redentor de Moscú, el principal templo ortodoxo de la capital rusa. El grupo Pussy Riot, formado por Maria Alyokhina, Yekaterina Samutsevich and Nadezhda Tolokonnikova irrumpió en la iglesia para tocar una canción titulada “Rezo Punk” en la que criticaban el apoyo de la Iglesia Ortodoxa rusa al presidente Vladimir Putin. La actuación en sí duró menos de un minuto, ya que fue inmediatamente interrumpida por agentes de las fuerzas de seguridad, que arrestaron a las integrantes del grupo.

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) condenó el pasado 17 de julio a Rusia por la severidad de las sanciones impuestas a las activistas, castigadas con dos años de cárcel, y concluyó que dichas penas vulneraban la libertad de expresión de las condenadas. En su fallo, el tribunal de Estrasburgo condenó a Rusia a indemnizar con 37.000 euros a las tres integrantes del grupo pero la sentencia contó con un voto particular: La jueza Elósegui.

Elósegui usó su voto para discrepar del resto del tribunal alegando que la protesta en la catedral de Moscú no debe ser amparada por la libertad de expresión: “No estoy de acuerdo con el hecho de haya habido una violación del Artículo 10 de la Convención [el que protege la libertad de expresión] , porque dicho artículo no protege la conducta que consiste en invadir iglesias y otros edificios religiosos con objetivos políticos, y tampoco protege conductas que impliquen intimidación y hostilidad en contra de la comunidad cristiana ortodoxa”. El Estado “tiene la obligación de proteger la libertad de asociación de los creyentes, asegurando que sus lugares de culto son respetados por el Estado“.

Según el voto de Elósegui, lo proporcional habría sido imponer una sanción a las activistas, porque en su opinión los cristianos “tienen el derecho a rezar con libertad sin temor a que tenga lugar dentro de la iglesia una protesta obscena, hostil e incluso violenta” y las integrantes de la banda punk “invadieron” la catedral. Es importante recordar que en momento de la actuación no se estaba celebrando ninguna misa.

Elósegui obtuvo un más que polémico nombramiento por sus escritos sobre la homosexualidad, entre los que se incluyen, por ejemplo, que quienes construyan y realicen su comportamiento sexual de acuerdo a su sexo biológico desarrollarán una conducta equilibrada y sana, y quienes se empeñen en ir contra su biología desarrollarán distintas patologías o que las personas intersexuales son producto de un “error o disfunción genéticos que llevan a una malformación de la masculinidad o la feminidad”.

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