Uno de los grandes secretos que esconde el sistema es el de la pandemia de los suicidios. Es extraño ver una estadística de cuántos suicidios hay en el país, la prensa no se interesa y el Gobierno no difunde números sobre el tema. Ahora, un estudio refleja como en EE.UU. se relacionan una gran cantidad de suicidios con a la precariedad económica al relacionar la subida del salario mínimo y que descienda la tasa de suicidios.

El Instituto Nacional de Estadística publicaba una estadística sobre los suicidios en España, pero dejó de hacerlo con la crisis, en 2006. Los datos correspondientes a ese último año ya revelaban cómo cada año había en España nada más y nada menos que 2017 suicidios: uno cada poco más de cuatro horas, o más de cinco suicidios al día. Un problema de extrema urgencia que se tapó e ignoró.

Sin embargo, aunque estas cifras dejaron de publicarse, podemos acceder a ellos de una u otra manera y pueden ser rescatados de la serie general de defunciones en España filtrando por causa de muerte. Ahí sí que ya tenemos datos actualizados, y revelan cómo en 2018 hubo 3.539 suicidios. En 2018 en media se suicidó alguien en España cada dos horas y media: unos 10 suicidios al día. Escalofriante.

Las muertes por suicidio superan ampliamente a las de cualquier otra causa de muerte que no sea por enfermedad, duplican a las de accidentes de tráfico y superan en 11 veces a las de los homicidios. El suicidio supone la segunda causa de muerte en la franja de edad entre los 15 y los 29 años, y el 79% de los casos tienen lugar en países con ingresos medios y bajos.

Pero alejémonos por un momento de las cifras patrias y centrémonos en la información que da título a este artículo. En el estudio publicado en el «Journal of Epidemiology & Community Health«, que se centra en el mercado laboral y en la socioeconomía estadounidense y donde de media el salario mínimo ronda tan sólo los 7$ por hora, los resultados han sido que, de haber subido el mismo entre 1990 y 2015 tan sólo en 1$ por hora en cada estado, se habrían salvado más de 27.000 vidas del suicidio, que habrían llegado a las 57.000 vidas de haber sido el incremento de 2$/hora.

Sí, tal y como suena, la precariedad laboral y el suicidio relacionados en un estudio público. El texto recomienda crear bienestar económico para los ciudadanos para evitar estas situaciones, generando crecimiento para lograr empleos de calidad y  huir de políticas que basan este crecimiento en recortes a los trabajadores.

El objeto del estudio ha sido el rango de clase socioeconómica de los adultos con menor formación, puesto que son los más propensos a tener el salario mínimo como ingresos, además de ser los que en las estadísticas arrojan mayores tasas de depresión y suicidios.

Fuente: El Blog Salmón