“Muerto y mil veces muerto” escribió Miguel Hernández. No es el mismo contexto, no se trata de una guerra civil, sino más bien una batalla por mantener un relato, pero algo parecido ha ocurrido con Kim Jong Un, el líder de Corea del Norte. También es cierto que todos sus fallecimientos han llevado consigo sus resurrecciones posteriores. Fuera de toda jocosidad que pueda llevarse a cabo con estas estridencias, que acaban siendo una limitación para poder dilucidar algo más cercano a lo que ocurre en Corea, habitualmente el debate o análisis queda castrado. Para poder dar pie a conectar algunos datos o detalles socioeconómicos que pueden extrapolarse de una búsqueda concienzuda, en Contrainformación hemos conversado con Alejandro Cao de Benós, delegado especial para el Comité de Relaciones Culturales de Corea del Norte.

 

  • Así, de forma resumida para que pueda entenderse desde Occidente, ¿cuál es el modelo social y económico de Corea del Norte?

Es muy diferente y complicado poder resumirlo. Pero básicamente, para entender a grandes rasgos como funciona la sociedad y la economía en Corea, podríamos hablar de una gran cooperativa. Una gran cooperativa de 25 millones de personas, que está controlada por un órgano central que es el Estado. Se trata de un sistema social y político igualitario, donde todo el mundo tenga lo necesario para vivir y se sienta completo. Esta igualdad se consigue a través de la vivienda gratuita, sanidad y servicios sanitarios gratuitos, alimentación y todos los productos básicos también. Todo ello subvencionado por el Estado. Básicamente lo que se intenta es que nadie, absolutamente nadie, se quede sin lo que cualquier ser humano necesita para vivir, sin estos derechos humanos. Esta es la gran la gran diferencia respecto a un sistema capitalista, donde rige la economía de mercado y la vida viene, en parte, determinada por la familia, por la herencia o por tener trabajo o no. Esto en el capitalismo es lo que define tu perfil social y económico, que acaba significando en que escalafón de la vida capitalista estás. Nosotros no creemos en este sistema y trabajamos por que todo ser humano, en este caso en Corea, pueda vivir feliz en una sociedad donde no les falte de nada.

 

  • Tengo entendido que en este proyecto que lleva a cabo Corea, por ejemplo, no se pagan impuestos, ¿por qué?

Porque los impuestos se consideran un abuso sobre el ciudadano, son una forma de recaudación. Por una parte, tienes unas determinadas empresas, que luego en el capitalismo, además, depende de donde están registradas se las exime de pagar esos impuestos. Por otro lado, tienes al trabajador que ya a duras penas puede ganarse un salario para poder vivir, se le grava también con impuestos. Esto forma parte del sistema capitalista, es un método obsoleto y lo que debe hacer el Estado es dar al ciudadano, no quitarle. Por este motivo no existen los impuestos en Corea, ni sobre el valor añadido, ni nada. Esto conlleva también a otras medidas, como, por ejemplo, que la vivienda no pueda ser alquilada, ni vendida o especulada, si no que el gobierno la tiene a disposición del ciudadano y se la entrega gratuitamente.

 

  • Este tema me llama especialmente la atención, porque tras la caída del muro de Berlín y la Unión Soviética los diversos países socialistas o comunistas se han enfrentado a multitud de problemas y dificultades diversas, ¿cómo se resolvió en Corea para terminar mostrando y exponiendo este modelo socioeconómico? O ¿cuál ha sido la principal diferencia?

Se resolvió por diversos factores, pero en primer lugar debe aclararse que existen diversos factores para que el socialismo cayera en la URSS y en otros países. Uno de ellos, sin duda, es el liderazgo. Es importante quién es el líder. Por ejemplo, en Yugoslavia podemos ver que todos convivían fantásticamente en la época del Mariscal Tito y es cuando este fallece cuando empiezan a surgir problemas y deficiencias a nivel gubernamental. Entonces, entiendo que la figura carismática de un líder es tremendamente importante para cohesionar a una población, que puede ser parcial y diversa. Luego también hemos podido una corrupción y una diferenciación, podríamos llamarlo, de clases dentro del sistema socialista. No puede ser que en la última etapa de la URSS hubiera gente que tuviera que hacer cola para recoger el paro o para adquirir su vivienda o víveres habituales, mientras otros vivían con muchos lujos. Obviamente esto contra nuestros principios. En la Unión Soviética hubo este problema, también, de la nomenclatura que fue degenerando con el tiempo, pero que ya inició Nikita Khrusxov. También, de relevante importancia, es la parte de la propaganda. No podemos obviar que en Estados Unidos tienen miles de millones a disposición, no solamente a un ataque en determinados territorios, si no también a propaganda subversiva. Lo hemos visto, incluso en estos últimos años, como Estados Unidos financia y organiza a supuestos grupos “pro-derechos humanos” o a transferir y hacer pasar su cultura, su propaganda, que cala fácilmente en la población. Son expertos en marketing y eso poco a poco va minando la propia cultura socialista de un país infundiendo otros valores como el individualismo o el egoísmo. Al fin y al cabo, es una combinación de factores, que hace que poco a poco vaya permeando la sociedad. Con las luces de neón de los escaparates de los grandes almacenes se refleja muy bien la imagen de que en el capitalismo todo es abundancia y la idea de que puedes comprar lo que quieras. Puedes tener grandes coches, grandes mansiones y parece que todo el mundo vive en la abundancia. Claro, sabemos que esto no es verdad. Los que vivimos en este tipo de sociedad sabemos que esto es solamente para una pequeña clase privilegiada, pero una persona que viene del socialismo puede ser fácilmente ‘embaucable’ mediante ese tipo de estereotipos. De este modo, si nosotros, en otro tipo de sociedad no cuidamos todo aquello que hemos dicho como el liderazgo, la educación, la infiltración extranjera acaba creando problemas y socavando la ideología socialista.

 

  • De cara, ya hablando más sobre presente y al futuro, ¿el auge económico de China implicará una ampliación del mercado y relaciones internacionales de Corea del Norte?

Corea siempre está abierta a ampliar su mercado y a tener relaciones con todos los países del mundo. No podemos hacerlo, precisamente, por las sanciones. Corea del Norte es el país más sancionado del mundo. Hay cientos de sanciones interpuestas, por lo que no se puede comerciar prácticamente con nadie, ni nada. No es que nosotros no queramos. Por ejemplo, en España hay muchos empresarios que se han interesado, y siguen interesados, en mantener un vínculo con Corea, tanto de importación como exportación, pero no lo pueden hacer. Esta prohibido por las Naciones Unidas y la Unión Europea. Por lo tanto, estas transacciones no se pueden hacer y es algo de lo que ambos países, si estuviera regulado, se podrían beneficiar. Corea tiene productos que pueden interesar a España y España puede ofrecer productos que pueden interesar a Corea. De hecho, en muchas ocasiones, previamente, se ha importado maquinaria alimentaria, café o incluso vino, de España a Corea del Norte. No es por nuestra parte, ni siquiera es por la parte empresarial del capitalismo que haya reticencias, si no que es culpa, sobre todo, de la manipulación política que lidera Estados Unidos para intentar asfixiar nuestra economía.

 

  • Desde hace un tiempo, e intensificado tras la aparición del COVID-19, Estados Unidos también parece haber establecido una nueva Guerra Fría contra China, que puede tener ligeras trazas de similitud con lo previamente aludido. Desde el punto de vista de Corea, ¿esta disputa esta basada en la ideología o es una guerra feroz entre dos países capitalistas?

Yo lo entiendo más bien como una guerra feroz entre dos países capitalistas. Es una guerra feroz por el mercado, básicamente comercial. Hace mucho tiempo que China y Estados Unidos se olvidaron de su lucha ideológica. Un ejemplo, incluso España que es un satélite de Estados Unidos, no tiene problemas por comerciar con China. Siguen llegando miles de contenedores a diario. En esos aspectos no se habla de una dictadura en China, no se recuerda que es un partido único, comunista, no se insulta al presidente, porque hay unos intereses tremendos. Intereses en propiedades, industria y en un montón de cosas. Con lo que China ha generado a nivel de recursos, por decirlo de algún modo, está comprando medio mundo, también en España. Por eso digo que tanto China, como la mayoría de los países occidentales, se han olvidado de esas ideologías porque tienen un proyecto en común, que es el comercio. Dentro de este comercio se deja de lado el factor político, por ello entiendo esto como una guerra comercial, proteccionista en este caso por la parte de Trump, que quiere ganar más, imponer aranceles, etc. Es un proteccionismo norteamericano frente al libre mercado entendido globalmente. Ahí es donde reside esa guerra de intereses, pero en esta batalla tanto el uno como el otro son dependientes. China depende de sus clientes en Estados Unidos y Occidente y Estados Unidos y Europa dependen de China para producir una gran cantidad de productos que importan. Por eso creo que esto no va a ir más allá de determinadas represalias concretas a nivel comercial.

 

  • Volviendo a la realidad coreana… En estos tiempos de pandemia cabe aludir a una reciente intervención de Kim Jong en donde felicitaba al pueblo y destacaba la labor llevada a cabo frente al COVID-19, ¿cuáles han sido las medidas y las claves para ello?

La clave del éxito está claro y es que el pueblo está unido. Es un pueblo muy cohesionado, muy disciplinado, que tiene un carácter y unos valores muy fuertes. Pero, además, las medidas fueron rápidas y eficientes. Cerramos las fronteras sobre el 20 de enero, pero yo ya a principios de ese mes ya recibía informaciones sobre lo que ocurría en Wuhan. Esto ayudó a Corea a prepararse frente la pandemia. ¡A primeros de enero! Y cuando digo que se cerraron las fronteras es que se cerraron las fronteras. Es decir, nadie entra ni sale, ni siquiera los propios diplomáticos, que debían pasar una cuarentena de 21 días en un hotel en medio de la nada para asegurar que no traían el virus al país. El éxito ha sido el más sencillo, el más directo y el más claro, que en este caso ha sido el de limitar el movimiento. Limitar el movimiento a nivel de país, se cierran los aeropuertos, se cierran las vías férreas y únicamente se permitió esta movilidad para los productos, lógicamente. Pero esto que era necesario, se descontaminaba. Se descontaminaban desde las ruedas de los camiones, hasta cada paquete y contenedor. Todo se empezó a descontaminar desde enero como si existiera una guerra biológica. De este modo el virus no podía entrar por parte de ningún extranjero, pero en el supuesto de que se transmita por superficies tampoco se podía transmitir porque todo quedaba descontaminado antes de que estos productos llegaran a la población. Se creó una burbuja desde el 20 de enero hasta la fecha de hoy, que continúa.  Además de estas medidas, además de cerrar el país a cal y canto, se tomaron muchas medidas preventivas como geles o mascarillas, por si acaso. Actualmente la OMS, que tiene oficina en Pyongyang ha confirmado que ninguno de los tests ha dado positivo. Así que a fecha de hoy estamos libres del virus. Hubo solamente un posible caso de un desertor que se fue a Corea del Sud y luego pasó ilegalmente a Corea del Norte, pero finalmente fue negativo.

 

  • De cara al futuro, en este nuevo mundo multipolar que se está dibujando, ¿cuáles son los retos que deberá afrontar Corea?

Los retos son básicamente los mismos a los que hacemos frente en la actualidad. Son los mismos a los que ha hecho referencia en el discurso del aniversario el Mariscal Kim Jong Un. Corea es un país que, sometido a la presión constante de los Estados Unidos, con su poder militar y nuclear, pero a la vez con todas las sanciones, debe de ser capaz de generar suficiente riqueza, generar de todo dentro del país. La autosuficiencia nunca podrá llegar al 100%, pero debe llegar al máximo, al 95%, a que prácticamente todo o que necesita el país para desarrollarse se produzca dentro de la nación. Es esta autosuficiencia lo que va a permitir que el país siga desarrollándose sin depender del exterior, porque no sabremos cuándo o si algún día Estados Unidos levantará las sanciones. Por eso debemos buscar nuestras sanciones, nuestras vías para llevar a cabo aquello que sea necesario como hospitales o escuelas.

 

  • ¿Existen materias primas y recursos básicos para llevar esto a cabo?

Digamos que Corea está muy mal repartida. Corea del Norte, sobre el 85% del territorio es montañoso y eso significa que es un país muy rico en minerales, pero es muy pobre en terreno cultivable, apenas llega a ese 15%. En cambio, Corea del Sud es lo contrario, no tienen montañas y por lo tanto los minerales deben importarlos de África y de otros lugares, pero tienen mucha superficie cultivable. Por esto también hablamos siempre de la importancia que tiene la reunificación de las dos Coreas, ya que estas se podrían ayudar en lo que necesita cada una y ahorrando millones anualmente. Dentro de esta autosuficiencia, por lo tanto, existe esta materia prima, pero el problema es básicamente la alimentación, en el cultivo de cereales, vegetales o en superficies para el pasto. Por ello se está tratando de revertir la falta de terreno con cultivo hidropónico, cultivos verticales y todo tipo de nuevas tecnologías basadas en la naturaleza como la permacultura, que también ahorra mucho en fertilizantes y químicos. Apostamos por eso, por las renovables, apostamos por todo lo natural y por nuevas alternativas e ideas para incrementar la producción de la alimentación. Este podríamos decir que es el talón de Aquiles del país, pero también es donde más esfuerzos y recursos se están poniendo.

 

  • Es cierto que parecería positivo también esa reunificación de ambas Coreas, pero ¿es posible que llegue a ocurrir?

Sí, lo creo firmemente, porque conozco mucha gente del sur y del norte y hablando con ellos, conversando, conociéndolos, te das cuenta de que Corea es una sola nación. Comparte una misma lengua, comparte una misma cultura, música, tradición, gastronomía. La única diferencia es política. El norte es comunista y el sur es capitalista, pero ¿el hecho de que exista una diferente ideología significa que no pueden colaborar? Mientras exista un respeto en la ideología de ambas partes podría hacerse juntas todo aquello que se propongan. Esta es la clave que dio pie a los tres tratados entre norte y sur. La idea es trabajar juntos respetando la política de cada una de las dos partes. Esto es algo que ya muchas veces ha dado sus frutos, pero es básico ese respeto y que no existan injerencias en las decisiones políticas de cada una. Esto a lo largo del tiempo ha dependido un poco del presidente que tenía el sur. A veces se aceleraba o a veces se detenía, pero a medio plazo, si continúa Corea del Sur con gobiernos progresistas, como el actual, se podrán continuar desarrollando estas políticas.