Corinna Larsen, la empresaria alemana «examiga» del rey emérito Juan Carlos I, ha concedido una extensa entrevista a la BBC para contar detalles sobre su relación con el rey emérito.

Alguno de los puntos más llamativos de la entrevista a Larsen es la afirmación de que Juan Carlos I debe tener «cientos de cuentas en otras jurisdicciones» y que en una ocasión llegó a decirle a su padre que estaba tan enamorado de ella que quería pedirle matrimonio.

Sobre el ingreso de 65 millones de euros que Juan Carlos I habría hecho a Corinna, asegura que fue un presente «en reconocimiento por cuánto signifiqué para él. Era gratitud por haberle cuidado durante sus peores momentos (…) Creo que se quedó muy sorprendido al comprender el alcance de la presión a la que me habían sometido y el efecto destructivo sobre mi reputación».

Sobre la posibilidad de tener que devolver el dinero, Corinna Larsen prefiere dejarlo en manos del fiscal suizo. «En ese caso todos tienen que devolverlo todo. Me parece extraordinario que estén convirtiendo 40 años de modus operandi de una empresa familiar en un foco sobre una persona. Y esa persona soy yo. Porque habrá cientos de cuentas en otras jurisdicciones».

Según su testimonio, mantuvieron una relación entre 2004 y 2009, y luego continuaron con una buena amistad porque el monarca se había encariñado con sus hijos. Afirma que el viaje al safari de Botsuana en 2012 fue un regalo a un hijo de Corinna por su cumpleaños. «No tenía ganas de ir en ese viaje. Sentía que el rey Juan Carlos intentaba que volviera con él y yo no quería dar una impresión errónea. Casi tuve premoniciones sobre este viaje», dice haciendo referencia a la caída del monarca.

Corinna conoció al monarca en una fiesta de tiro en febrero de 2014 y a partir de ese momento hablaron por teléfono «durante meses». Su primera cita llegó en verano de ese mismo año: «Conectamos de inmediato en muchas cosas y teníamos muchos intereses en común: la política, la historia, la buena comida, los vinos… Yo vivía entonces en Londres, acababa de emprender mi propio negocio de consultoría. Y era madre soltera de dos niños. Así que nos encontrábamos en Madrid en una casita de campo dentro de la finca y viajábamos juntos», asegura.

Sobre su situación con la reina Sofía, afirma que «me comentó que tenían un acuerdo para representar a la Corona, pero que tenían vidas totalmente diferentes e independientes. Y el rey acababa de salir de una relación de casi 20 años con otra mujer que también ocupó un lugar muy importante en su corazón», confiesa.

En el año 2009 habría llegado la supuesta petición de matrimonio tras visitar a su padre, que acto seguido la llamó para decirle que don Juan Carlos había pedido su mano: «También le dijo a mi padre que no podía hacerlo enseguida, que llevaría un tiempo. Quería que mi padre supiera que iba en serio conmigo. Pensé que podría desestabilizar la monarquía y por eso nunca llegué a perseguir la idea de la boda. Solo lo tomé como una prueba de la seriedad de la relación». La relación entre ellos terminaría ese mismo año.

El 10 de agosto de 2009 falleció el padre de la empresaria alemana y Juan Carlos acudió para despedirse de él, momento que habría aprovechado para confesarle que mantenía una relación con otra mujer desde hacía 3 años: «Literalmente me quedé devastada. Era lo último que esperaba. Necesitaba apoyo emocional tras la muerte de mi padre y la noticia supuso un choque monumental para mí».