El próximo día 6 de diciembre se celebran las elecciones en Venezuela. De no ser así ¿qué pinta el golpista Leopoldo López en la televisión española, con todo el beneplácito de aquellos que se llaman constitucionalistas?. Todo ello es voluntad de orquestar y generar una matriz de opinión sesgada, la misma de siempre, la matraca.

En estas, la población occidental, como mínimo una gran mayoría, se instaura en una encrucijada o en un choque de confrontación que se resume en: gobierno de Venezuela sí o gobierno de Venezuela no. Sin embargo, como siempre, ante la bipolarización no suelen contemplarse todos aquellos componentes de una ecuación, que aparece simplificada. En este caso, el PSUV, el partido del Gobierno de Venezuela ha sufrido una escisión. ¿Por la izquierda? Pasen, vean y decidan. La Alternativa Popular Revolucionaria, de este modo, se presenta como un partido de la oposición, pero sin el deje injerencista y el maquinismo del títere Guaidó. Por ello para saber los motivos, razones y planteamientos de esta incentiva, hemos conversado con Félix Jesús Velásquez, Secretario General de IZQUIERDA UNIDA, y Responsable Nacional de Estrategia Electoral de la APR, de profesión Sociólogo, exdirigente estudiantil y expreso político durante Cuarta República, co-redactor de varias leyes del Poder popular, entre ellas la ley de los Consejos Locales de Planificación, la primera versión de la ley de Consejos Comunales, y la actual Ley Orgánica del Proceso Social del Trabajo.

 

  • ¿Cuál es la nueva deriva política que se origina con el partido Alternativa Popular Revolucionaria?

Ni el Partido Comunista de Venezuela, ni el Movimiento Tupamaro, ni el PPT, a través de la corriente que dirige Rafael Uzcátegui, legendario político de la izquierda venezolana y latinoamericana, ni Izquierda Unida, la organización a la cual yo represento, tienen una nueva deriva. Mantenemos las banderas y las posturas de defensa de la clase obrera, la defensa de la clase trabajadora que históricamente hemos mantenido. Ninguno de nosotros ha cambiado la manera de ver el mundo. Mantenemos que es la clase obrera la que debe dirigir el proceso revolucionario y que el proceso revolucionario les pertenece a las masas populares. Son las masas populares y son los movimientos populares los que deben decidir. Debe seguir el curso de la revolución.

Hemos tenido, sí, un desencuentro con la élite gobernante en Venezuela, ya que en el devenir de la historia han venido dando pasos hacia nuevas posturas que los llevan a establecer acuerdos con la oligarquía criolla. Los ha llevado a acuerdos de trastienda con sectores de la burguesía nacional e incluso de la burguesía transnacional, con la cual han establecido en la entrega de empresas estratégicas del país y han arrancado un proceso de privatización de empresas. Esto ha producido despidos masivos de trabajadores.

También han llevado el salario de la clase trabajadora al paupérrimo que hay en todo el planeta tierra. Por ejemplo, un trabajador hoy, tú trabajas durante todo un mes solo para ganar un dólar como salario. Entonces se pueden imaginar con sólo un dólar… Si los niveles de pobreza crítico se hablan de un dólar diario…. Imagínese usted, nuestros trabajadores están recibiendo un dólar mensual, amén de la precarización del empleo.

El empleo, el trabajo venezolano ha pasado de tener un conjunto de conquistas, que a través de la lucha, a través del combate, con muertos, con persecuciones, con presos logró conquistar y hoy en día esas conquistas fueron desaparecidas solo con un memorándum emitido por un ministro, el Ministro de Trabajo en este caso. Estamos hablando del memorando 27/32, el cual elimina las contrataciones colectivas de la administración pública y elimina las prestaciones sociales de la administración pública y nos lleva a eliminar las conquistas que la clase trabajadora había tenido.

Esta situación, por supuesto, ningún revolucionario puede aceptar, mientras se le niega el salario a los trabajadores, mientras se niega la posibilidad de que mejoren las condiciones del poder adquisitivo de los trabajadores venezolanos, se financia a la pequeña burguesía, a la nueva burguesía y a sectores empresariales, que incluso son los que han conspirado contra la Revolución Bolivariana. Resulta un contrasentido. Los que hasta ayer nos persiguieron, nos hicieron huelgas empresariales, no sabotearon los suministros de alimentos, nos sabotearon y boicotearon la gestión del comandante Chávez, hoy son los nuevos amigos del Gobierno y son los que llegan a acuerdo con el Gobierno, son los que nos están fijando precios incomparables para los alimentos, para medicinas, servicios, etcétera.

Estos son al mismo tiempo los que reciben inmensos recursos del Estado, la renta petrolera, para ser financiados con la excusa de que son los que producen riqueza y, en ese sentido, los que verdaderamente producen la riqueza son los trabajadores han sido marginados, golpeados, excluidos… Contra eso, por supuesto, había que alzar la voz y eso fue lo que han hecho las organizaciones que conformamos la Alternativa Popular Revolucionaria.

En fin 14 organizaciones nacionales, que formamos parte del pueblo patriótico y 180 organizaciones regionales, municipales, de distintos niveles, distintos tamaños, que a todo lo largo y ancho del territorio venezolano se han sumado a la iniciativa de construir una Alternativa Popular Revolucionaria, que no es solo con criterio electoral, sino con la firme intención de rescatar el rumbo de la Revolución Bolivariana.

 

  • Cito, con la fuente del CELAG en mano: «el tipo de cambio paralelo e ilegal en Venezuela ha servido de marcador y de referencia para la fijación de los precios internos de la economía. Mientras más alto sea este tipo de cambio, más altos serán los niveles de inflación. Estas condiciones, como hemos mencionado, son históricas y estructurales. Han constituido, sin duda, un problema y una debilidad para la economía venezolana. Debilidad que pareciera estar siendo aprovechada por parte de quienes, conscientes de la relación de determinación del tipo de cambio ilegal sobre la inflación, han estado posicionando mediáticamente, a través de portales web, valores del tipo de cambio paralelo que no guardan relación ni con las variables económicas, ni con los niveles de reservas internacionales, ni con la cantidad de bolívares que circulan en la economía venezolana. Alterando, de esta manera, los niveles de precios en la economía e induciendo la inflación”. ¿Qué hay de cierto en ello? ¿Puede ser uno de los motivos del aumento de pauperización de la clase trabajadora?

Ese es el principal factor de pauperización del empleo en Venezuela, pero no es el único. La dolarización de nuestra economía, algo que Hugo Chávez enfrentó a toda costa, es el segundo factor en importancia, y el tercero la especulación desmedida.

En Venezuela no hay gobernabilidad económica, desde la enfermedad de nuestro comandante Chávez, tenemos un proceso de desorden comercial y financiero, con total ausencia de controles Gubernamentales. Lo de que una página fijé el tipo cambiario es dañino, pero peor aún es que el Banco Central de Venezuela convalide ese tipo cambiario. Que quien conduzca la política monetaria Nacional sean los chóferes del transporte público de pasajeros, ellos son los que deciden que moneda circula y cual no, y en el tema de precios son los grandes empresarios los que presionan continuamente con precios especulativos que movilizan toda la cadena de comercialización.

El gobierno ha decidido no enfrentar la situación y dejarlos hacer. Todo ello porque, muchos de los que hoy detentan el poder, han devenido en nuevos empresarios hambrientos de acumular riquezas, y tratando de congeniarse con la Burguesía Nacional. Les permiten andar a sus anchas, dejando desamparados a los trabajadores.

Es un conjunto de elementos, las privatizaciones, la vuelta atrás sobre el proceso de dolarización del país, que ha sido empujado en gran medida, ya no sólo por la élite especuladora, sino que ahora desde el mismo Gobierno, ya que todos los servicios del Estado se han venido dolarizando. La prestación de los servicios domésticos está referenciada en dólares, el transporte público de pasajeros ya está referenciado en dólares.

Así que consideramos que la injerencia ha aumentado, también, porque hemos tenido una mala gerencia. La desidia con que se fue desmantelando el sistema de gas doméstico venezolano… Luego, entonces, la solución que nos dan es la privatización y la dolarización del servicio. Quien tenga dólares puede obtener gas sin problemas, mientras los pobres, los que no tienen dólares, los que trabajan por un sueldo mínimo, pues no van a tener derecho a el servicio de gas doméstico.

Contra todo eso, por supuesto, no podemos quedarnos callados. Los que hemos militado en la izquierda somos los que enfrentamos las privatizaciones. No nos vemos retratados en cada una de las acciones económicas del Gobierno y es por eso por lo que decimos que nuestro desencuentro con el gobierno es, básicamente, en función de la aplicación de medidas neoliberales. No se puede construir el socialismo con las armas melladas del capitalismo. No podemos y por eso lo hemos cuestionado y lo hemos criticado.

 

  • Entonces, ¿esta deriva se da por una situación de presiones externas o intereses internos?

Desde la muerte del comandante Hugo Chávez esto se da por ambos factores. Tanto por presiones externas, que desde el imperio norteamericano se ha venido aplicando sobre el país, el cerco económico y financiero que tiene el país. Pero también la debilidad que han mostrado desde el Gobierno al no confiar en el pueblo. Básicamente por desconfianza en un pueblo que ha dado todo por mantener esta revolución. Un pueblo que se la ha jugado con el proceso revolucionario y que, desde cualquier lugar, desde cualquier ángulo, ha estado al lado de la revolución. Ese pueblo no ha sido correspondido.

Ante las presiones externas el sentimiento de debilidad y la ausencia de comunicación con el pueblo, esa comunicación directa que tenía Chávez con nuestro pueblo, se ha ido perdiendo por una élite que acomodado en el Gobierno. Se han alejado de la población, se han alejado del sentimiento y los sentimientos de nuestra gente. Eso ha llevado a acceder, al fin, a mantener los intereses particulares de cada uno de ellos.

Por consiguiente, los ha llevado a establecer alianza con sectores de la burguesía nacional, que hoy ellos denominan burguesía revolucionaria… Tamaño error. Esto los ha llevado por el derrotero de la traición a los intereses del pueblo venezolano.

Esta traición, por supuesto, la hemos cuestionado, la hemos criticado, hemos hecho los llamados pertinentes al Gobierno nacional, a las distintas instancias del partido de Gobierno, pero no se nos ha oído. Han ignorado los reclamos que, como organizaciones nacionales que, como parte del polo patriótico, hemos realizado.

Es por eso que, en lo personal de Izquierda Unida, hemos mantenido una postura crítica ante la situación impulsada por el Gobierno y hemos mantenido también la visión de que no se podía seguir alcahueteando en situaciones que nos lleva a estar en contra de los intereses del pueblo. Lo más importante para nosotros, lo más importante para esta revolución, siempre ha sido mejorar las condiciones materiales de existencia de nuestros ciudadanos, de nuestros pobladores y eso se ve en segundo plano hoy. El discurso político venezolano dejó por fuera al ciudadano de a pie, al ciudadano común. El discurso político venezolano se ha centrado en que no me saquen del poder y eso, por supuesto ha llevado a que nos olvidemos de los intereses de los ciudadanos, del trabajador que sufre las calamidades del bloqueo, del trabajador que sufre con la inflación, el trabajador que ve deteriorar su salario.

En ese sentido, para reconstruir una alianza, que le permite mantenerse en el poder, todo el Gobierno ha preferido aliarse con el empresariado. Ese mismo que boicoteó la revolución, el mismo empresariado que llevó al país al paro, el mismo empresariado que escondió los alimentos. Hoy el Gobierno ha preferido aliarse con ellos y esto nos llevan a tener, hoy, una postura distinta a la del partido Gobierno, no con las bases, sino con el peso, con la dirigencia que hoy vemos ostentando la riqueza y que hoy vemos haciéndose carantoñas, haciéndose caritas, y ojitos con la burguesía nacional. Hoy vemos traicionando a un pueblo que ha dado todo por esta revolución.

 

  • Con esta injerencia, si se devolviera la confianza en el pueblo en materia socioeconómica, ¿qué planteamientos podrían hacerse para que el proyecto de la revolución siga adelante? ¿Cuál es el plan?

Para que la Revolución salga adelante es necesario retomar los fierros de la lucha por los intereses de la clase trabajadora. Ese es el reto que nos hemos planteado desde la Alternativa Popular Revolucionaria. Empujar el carro del combate, por la reconquista de los derechos de los trabajadores y por la del rescate de la capacidad de adquisitiva del trabajador venezolano. Eso implica, por supuesto, confrontar distintas políticas del Gobierno que han venido en detrimento de los trabajadores.

Por ello mismo, la Alternativa Popular Revolucionaria plantea la necesidad de un contrapeso de poder en el Estado venezolano. Un contrapeso que, según nuestra Constitución bolivariana, aprobada en 1999, debe ser ejercido por el Parlamento Nacional. El Parlamento debe, según nuestra Constitución, ejercer el control sobre los órganos de la administración pública, sobre el Ejecutivo y eso no se ha venido sucediendo. Por consiguiente, vemos como necesario que el Parlamento venezolano tenga un contrapeso.

Este contrapeso no se va a conseguir en una oposición apátrida que busca y convoca invasiones, que convoca a países foráneos a entrometerse en nuestra política y en nuestras decisiones en contra nuestra soberanía. Ese contrapeso no lo vamos a conseguir en quienes, simple y llanamente, están delegando parte del poder del Gobierno en contra de los trabajadores.

Ese contrapeso lo tendremos solo con una postura crítica de la izquierda venezolana, una postura que implique la defensa a ultranza de los derechos de los derechos de los trabajadores y de las clases populares, una postura que desde el Parlamento pueda revisar el cumplimiento de la normativa legal.

Ahora parece que las leyes están pintadas en la pared, tan sólo en los textos escritos, publicados en el papel, pero no se están cumpliendo. El mismo Gobierno está incumpliendo nuestra Constitución y nuestras leyes. Esas leyes que Chávez nos dejó y que fortalecen al poder popular y fortalecen a la clase trabajadora. Esas leyes hay que reivindicarlas y hacer que se cumplan y para eso es necesario que el Parlamento actúe y que el Parlamento revise la acción del Ejecutivo. Ese es el otro reto que nos planteamos desde la Alternativa Popular Revolucionaria.

Como puedes ver, no se trata de una diferencia en cuanto al modelo de sociedad. Nosotros creemos en el socialismo y consideramos que la gran mayoría de las bases del que PSUV y gran parte de su dirigencia sigue creyendo en el socialismo, pero tenemos dos visiones distintas. Nosotros no creemos que, conciliando con la burguesía que, explotando la calidad del empleo venezolano, que despreciando a las masas trabajadoras y sacrificando los trabajadores para beneficiar a la burguesía sea como se pueda construir el socialismo. Creemos que, por el contrario, es reivindicando la acción de los trabajadores. Dotando de poder al pueblo, construyendo las comunas y el poder comunal… Ese poder que ofreció Chávez y que tanto han boicoteado desde algunos sectores del Gobierno. Esas comunas que hoy están en el papel, en la teoría, y que cuando vamos a la práctica no reciben el apoyo del Estado.

En Venezuela tenemos experiencias muy exitosas de comuna, pero todas ellas dirigidas por un movimiento popular con formación política, con capacidad de gestión operativa. Donde no ha estado tutelado por el Gobierno son comunas autónomas, que han logrado florecer y que han logrado tener éxito en la producción de alimentos y de otros rubros. Son comunas que han logrado establecerse a pulso, con el esfuerzo de los ciudadanos de a pie, de los más desposeídos.

De igual modo sucede con las fábricas tomadas, recuperadas y nacionalizadas que están en manos de los trabajadores. Ahora hay un proceso de sabotaje a la gestión de estas empresas y el sabotaje de las empresas públicas. Por ejemplo, sólo la semana pasada pudimos conocer, como en el marco de la ley antibloqueo, se les entregó a empresas extranjeras empresas que estaban funcionando de forma operativa y en manos de los trabajadores. Un ejemplo de es la Central Azucarero Pío Tamayo, un proyecto bandera del comandante Chávez y que hoy ha sido quitado a los trabajadores para entregárselo a los grupos económicos privados.

Igual está sucediendo hoy con arroces, Arroz del Alba, otra empresa en la cual los trabajadores tenían el control y hoy les ha sido arrebatado por el Gobierno nacional para entregárselo también a otro grupo privado.

Agropatria, la empresa encargada de distribuir semillas y agroinsumos para la producción agrícola y que fue fruto de una expropiación realizada por el comandante Chávez. La empresa hoy tiene nuevo dueño y es una agropecuaria privada la que ahora administra las instalaciones del Estado, la logística del Estado y el personal que tenía el Gobierno nacional.

Esto implica, como resultado que, en el Central Azucarero Pío Tamayo, 580 trabajadores hayan sido despedidos; 60 trabajadores de Arroces del Alba han sido despedidos el día de hoy, pero todavía no sabemos cuántos más seguirá siendo el resultado final en toda esta cadena de privatizaciones, que ha iniciado el Gobierno nacional.

Esto es un contrasentido. Un Gobierno revolucionario que golpea a los trabajadores para beneficiar al burgués en función, “en teoría”, del control del socialismo. Ese tipo de socialismo light, cómo lo han llamado algunos, que beneficia a los burgueses y denigra a los trabajadores. Nosotros no lo compartimos y esa es también, podemos decir, va a seguir siendo una gran diferencia entre nosotros y quienes hoy dirigen el Gobierno Bolivariano

Revertir esa situación de desamparo, que vive la clase trabajadora, es retomar el rumbo marcado por Chávez en el Plan de la Patria. Ese es el plan de desarrollo de la nación. Es el que marca el verdadero legado Chávez. Un plan para que este país sea soberano, un plan para que se restablezcan las fuerzas productivas de la nación, un plan para lograr la soberanía alimentaria y productiva del país, un plan para que la clase trabajadora asuma el poder, un plan para la construcción del socialismo, el socialismo bolivariano. Ese es el planteamiento para que la revolución siga adelante, para que la revolución se consolide. Es un plan para que la revolución construya hegemonía y pueda, de esa manera, consolidar el proceso revolucionario, para así hacerlo irreversible.

Creo que el Gobierno está desestimando la posibilidad de que fuerzas críticas de la revolución, fuerzas que se admiten del Gobierno, podamos juntos compartir un proyecto de construcción de la sociedad socialista, con nuestras diferencias.

Para dirimir esas diferencias esto debe redimirse en el voto. La construcción del socialismo y la lucha por el socialismo, hoy, debe ser la lucha por la profundización de la democracia participativa y protagónica, la democracia donde el ciudadano tome cada día más participación en la toma decisiones de la gestión pública. Esa es la necesidad.

 

  • ¿Existen más casos de externalización o privatización empresarial?

Algunas de las empresas del Estado, que pasaron a manos del privado son, como decía, Agropatria, que pasó a manos del Grupo Agrollano 2910, Centro Azucarero Pío Tamayo a la empresa que ahora es de la Compañía Veinca, Lácteo los Andes, que pasó a una empresa iraní, Centro azucarero Río Guanare a Compañía Alicesle, Teleférico Waraire Repano paso a la Operadora 1956 del Hotel Humboldt… También las ‘Tiendas CLAP’ también fueron privatizadas y ahora le pertenecen a una empresa privada llamada Salva Food SRL. Estos son algunos ejemplos.

 

  • ¿Qué responsabilidad le corresponde a Nicolás Maduro? ¿Es contra él contra quien se dirige esta Alternativa Popular Revolucionaria?

Yo fui dirigente estudiantil junto a Nicolás y nunca esperé que el nivel de desesperación llegará hasta esto. Nosotros, según los últimos sondeos estamos en un segundo lugar nacional, muy lejos del PSUV, pero por encima de la derecha. Con estos resultados garantizaríamos la mayoría absoluta de las fuerzas de izquierda y así seguir en el proceso de construir la hegemonía socialista, pero no lo ven así. Sin embargo, nosotros tenemos claro que nuestro presidente es Nicolás, y nuestro enemigo principal no es él. Nuestro enemigo es el imperialismo y la burguesía explotadora.

 

  • Sin embargo, aun afirmando rotundamente que ellos no son vuestros rivales, ha aparecido alguna denuncia de coacciones, llevadas a cabo por parte de la militancia del PSUV, ¿es cierto?

En nuestro caso, no sólo han sido agredidos algunos de nuestros candidatos, sino que también hemos sido bloqueados de los medios públicos y los medios privados. Por ejemplo, ninguno de los canales ha entrevistado a los compañeros de la Alternativa Popular Revolucionaria.

El mismo Rafael Uzcátegui, al inicio de la campaña, tenía un programa de televisión pautado en la empresa Globovisión y estando maquillado listo para la entrevista, pues, llegó la orden de arriba, como suelen decir, y simple y llanamente suspendieron la entrevista. Posteriormente la productora del programa que lo invitó fue despedida de ese canal.

Igual nos sucedió en el simulacro de las elecciones cuando, una compañera ya estaba lista y con todo el andamiaje para entrar en directo, el periodista recibió una llamada de sus superiores indicándole que nadie de la Alternativa Popular Revolucionaria podría ser entrevistado.

En fin, contra eso hemos luchado, por eso tomamos las puertas del Canal 8, el que nosotros nos ha tocado defender en otras oportunidades.

En la Alternativa Popular Revolucionaria no sólo confluyen partidos, con sus movimientos. En el caso Izquierda Unida, por ejemplo, que somos, un partido en formación y que estamos constituidos, en gran medida, por colectivos que hemos defendido esta revolución, a capa y espada. Que nos ha tocado, en los momentos más difíciles, dar la cara para enfrentar la patria de la extrema derecha y las bandas violentas y terroristas de la oposición. Cabe recordar que la oposición desarrollo bandas terroristas y quienes enfrentamos esas bandas terroristas, quienes evitamos y luchamos contra eso en el centro de Caracas fuimos los colectivos. Pues bien, esos colectivos satanizados por la oposición hoy son perseguidos y satanizados también por el Gobierno.

En este momento cerca de 136 dirigentes del colectivo están siendo procesado y están detenidos, con distintos argumentos, en la mayoría de ellos sin un juicio justo. Es por ejemplo emblemático el caso del camarada Víctor Vázquez. Víctor auxilió, con su colectivo, el colectivo 5 de Marzo, a una señora que fue asesinada con un botellazo, con una botella de agua congelada lanzada desde un piso en las inmediaciones de una plaza de una avenida céntrica de Caracas. Al mismo tiempo que esta señora fue asesinada, un muchacho, que participaba en una manifestación de parte de la oposición fue asesinado también, a varios kilómetros de donde ellos se encontraban auxiliando a la señora. Fueron, pues, dos hechos, dos muertes en cuestión de segundos y a varios kilómetros y, sin embargo, Víctor está preso acusado de la muerte de ese muchacho qué murió a 4 km de donde se encontraba. Pero no hay ningún elemento probatorio, que señalen la participación del camarada Víctor Vázquez, líder del colectivo en 5 de Marzo, en la muerte de ese muchacho.

Así pues, dirigentes de los colectivos han venido siendo detenidos y perseguidos por haber cometido el delito de defender esta revolución.