Javier F. Ferrero

Madrid acoge hasta el 13 de diciembre la Cumbre del Clima COP25, una cita diseñada para forzar a los diferentes países a actuar y a tomar medidas efectivas para salvar el clima.

Ecologistas en Acción, junto a las principales organizaciones climáticas españolas, presentarán, dentro de la COP, las principales demandas de la sociedad civil en lo referente a la emergencia climática. Sobre ello entrevistamos a Javier Andaluz,  responsable de Cambio Climático de Ecologistas en Acción.

¿Cuál es la postura de Ecologistas en Acción ante la COP25?

Seguimos vigilantes de lo que pase en esta cumbre, ya que creemos que los países nos decepcionarán al no asumir las indicaciones científicas. Hay un montón de movimiento social alrededor de la cumbre que va a reivindicar medidas reales y efectivas frente al cambio climático y ahí estamos nosotros.

¿Qué espera de la cumbre?

Se trata de una cumbre más que nada de carácter procedimental. Hay algunas discusiones pendientes son lo que se denomina la integridad ambiental que básicamente tiene una contabilidad clara de las emisiones y una forma de reporte común.

Luego hay algunas medidas específicas, como por ejemplo el artículo 6, qué tiene que ver con el mercado de carbono y con los mecanismos de desarrollo limpio. Nosotros creemos que son unas malas herramientas para frenar el cambio climático y que no se debería sustituir una correcta planificación por una serie de mecanismos de mercado han supuesto, además, vulneraciones sociales y ambientales.

Pero, ¿ayuda en algo la cop25 en la lucha contra el cambio climático? 

Entre que no lo haya y tener este marco es preferible tener este marco, porque significa una cooperación entre los países. Ahora bien, la realidad es que el marco es insuficiente si comparamos lo que se debería hacer con lo que están dispuestos a hacer. Nos queda mucho camino por recorrer en ese sentido. Estos marcos, en muchas ocasiones, refuerzan a grandes lobbies y a grandes petroleras.

Sin embargo, también es un encuentro en el que podemos escuchar voces que no llegarían de otra forma. Un ejemplo son las voces de Latinoamérica o de las Islas Vanuatu, qué son un pequeño grupo de islas que van a desaparecer por culpa del cambio climático.

Parece que estamos llegando a un punto de no retorno en cuanto al cambio climático, ¿Cuál debería ser el mensaje de esta COP25?

El punto de no retorno sería en grado y medio, pero lo que nos avisa la comunidad científica es que al ritmo de misiones actuales, sería en 11 años. Esta COP es fundamental porque en abril de 2020 van a tener que presentar nuevos compromisos por el acuerdo de París y creemos que es el momento de que la comunidad internacional dé una señal clara de compromiso de cambio.

La Antártida ya sufre un deshielo acelerado en muchas de sus zonas, por lo que será uno de los protagonistas destacados de este encuentro mundial, ¿hasta qué punto debería preocuparnos?

La Antártida preocupa mucho. El deshielo no es solamente un signo evidente del cambio climático, también muestra una huida hacia delante del todo el sistema económico. Distintas potencias y distintos países intentan controlar esos nuevos recursos que se pueden liberar por la desaparición del hielo.

Economía y cambio climático

Comentaba ayer Antonio Guterres, secretario general de la ONU, qué hace falta más ambición en la acción climática. ¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para ayudar al cambio? ¿Es a los ciudadanos a quién les falta ambición o es la clase política quién no está haciendo todo lo posible? 

Ambas cosas, pero la carga mayor la tiene en la clase política. Los ciudadanos pueden optar a través del consumo por distintas opciones, como comercializadoras energía limpia, pero lo cierto es que necesitamos políticas que con claridad nos bajen las emisiones a un ritmo superior de un 8% anual.

¿Qué puede aportar la acción colectiva a la lucha contra el cambio? 

Básicamente esfuerzos adicionales que no son capaces de hacer los países ni sus sistemas económicos. Estamos viendo, por ejemplo, como las cooperativas de energías renovables funcionan de una forma diferente a los estados. Este funcionamiento aparece en cooperativas de consumo que necesitamos que estén en el centro político, económico y social.

¿El posible una lucha contra el cambio climático dentro del capitalismo? 

Obviamente no, porque el capitalismo se basa una máxima que es buscar el beneficio de una forma infinita, por lo que sería necesario redefinir parámetros como el del crecimiento, qué son claramente incompatibles con los esquemas de mercado actuales.

El capitalismo está en el origen del problema del cambio climático y es incompatible con un horizonte que respete los límites planetarios.

¿Cambiar el paradigma económico entonces es clave en la lucha contra el cambio climático? 

Es la única solución al cambio climático.

Chile, Trump, Bolsonaro y el lucha climática

Qué opina del cambio de sede de la COP25, ¿no tenía encaje en Chile en ese clima de cambio social? 

Nosotros ahora mismo no creemos que Chile esté en un punto de legitimación. Es muy difícil entender que una presidencia que ha reprimido a población civil cuando le ha demandado derechos esté legítimamente capacitada para dialogar. El cambio climático necesita la participación de la sociedad civil.

Por otra parte, también nos parece un error que el cambio de Presidencia traiga otra vez la cumbre a Europa.

¿Cuánto daño pueden hacer políticos como Bolsonaro o Trump a la lucha por el clima?

Bastante, sobre todo a la hora de facilitar que alguno de los países se salgan del acuerdo de París y de otros marcos. Además coma sus países son grandes generadores de gases de efecto invernadero.

Estos políticos pueden hacer mucho daño por no cumplir sus obligaciones, pero no podemos pensar que son los únicos. Aquí también hay una responsabilidad de países como la Unión Europea, que no puede permitir qué países se salgan de los acuerdos de París y se comercializa libremente con ellos.

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