Iria Bouzas

Sonia Vivas es una mujer fuerte, lo demostró al tener el valor para denunciar a varios de sus compañeros de la policía local de Palma por vejaciones y amenazas. También hizo gala de su fuerza cuando se plantó con una pancarta frente al Ayuntamiento de Palma reivindicando que, al tener que cambiar de puesto por ser víctima de acoso, había perdido una serie de complementos salariales que le correspondían. El ayuntamiento le dio la razón en esa batalla, las administraciones deben proteger a las víctimas, en ningún caso penalizarlas. 

Mi conversación con Sonia dura más de media hora. Tiempo en el cual me cuenta su historia mientras yo intento digerir la dureza de todo lo que me relata. 

Sonia además de pedagoga es policía y su calvario comienza cuando ingresa en la Unidad Nocturna Pesada Motorizada de Palma, un tipo de unidad policial que tradicionalmente suele estar compuesta por hombres. Sonia denuncia que en cuanto ingresó allí comenzó a recibir un trato vejatorio por parte de sus compañeros. En el verano del año 2016, presenta una denuncia contra dos policías y un comisario, los cuales, se enfrentan ahora a una petición por parte de la fiscalía anticorrupción de 22 años de cárcel entre los tres por delitos contra la integridad moral, lesiones, denuncia falsa, falso testimonio, presentación de testigos falsos y un delito contra la administración de justicia  

Cuéntanos un poco como empezó todo esto  

Bueno, pues desde el principio que entré a trabajar en la unidad yo notaba que no les hacía gracia que trabajara con ellos. En seguida me pusieron un apodo totalmente humillante. 

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¿Qué apodo te pusieron? 

Me llamaban “La Tijeritas” en relación a que soy una mujer homosexual. Además de llamarme así me hacían lo que ellos consideraban bromas. Como nosotros llevábamos un pantalón de especial para montar en la moto me señalaban la entrepierna y me preguntaban “donde me había dejado el calcetín”, también me hacían cosas como ponerse a jugar a “piedra, papel o tijera” cuando pasaba por delante de ellos y siempre me enseñaban como salía tijera….cosas así. 

¿Esto te pasaba cada día cuándo ibas a trabajar? 

Sí. Cuando no era una cosa, era otra. Un día cuando entré para hacer el servicio me encontré la moto toda llena de huevos. No entendía nada. Me puse a limpiarlo y uno de ellos vino riéndose a preguntarme si me había gustado la tortilla. Esa fue una de tantas. 

¿Pero había muchas más así? 

Muchas. Me descinchaban las ruedas de la moto porque decían que yo no llegaba al suelo. Lo peor, es que con el tiempo me he dado cuenta de que había normalizado tanto el acoso que me acostumbré a ir todos los días 15 minutos antes a trabajar para poder llevar la moto para que le inflaran las ruedas. Terminé por hacerlo de forma natural. 

¿Cuánto tiempo estuviste aguantando este acoso? 

Pues hasta que puse la denuncia en el verano del 2016. Han sido años así. De hecho, yo me fui de la unidad y, aunque estábamos en secciones distintas, siguieron haciendo todo esto en los ratos en los que coincidían conmigo. 

¿Crees que todo esto lo provocaba la homofobia de tus excompañeros? 

Yo creo que el acoso tenía dos vertientes. Por un lado estaba el machismo derivado de que yo fuese una mujer en un trabajo que ellos consideraban que era de hombres. El hecho de que sea homosexual era también otro motivo. Ellos consideraban que una mujer lesbiana es una mujer que aspira a ser un hombre y por ello se sienten justificados para tratarla como a una persona inferior. 

Por desgracia, he sufrido ambos odios juntos, por ser mujer y por ser homosexual. 

La siguiente pregunta es casi obvia pero quiero hacértela igual. ¿Cómo te ha afectado todo esto? 

Pues fíjate tú, tal ha sido el nivel de sufrimiento que yo tenía una relación estable de 10 años y me he separado en agosto. Esto erosiona todo, desborda todo tu mundo. Piensa que después de poner la denuncia tuvo que venir la policía de Madrid a ponerme cámaras. Me pintaron la entrada de la casa con spray, me forzaron cuatro veces la puerta de casa y hasta me llegaron a dejar un anónimo de muerte. Estas cosas no solo te afectan a ti, afectan a todo tu entorno. Llegaron hasta a ponerme una denuncia falsa que si no se hubiese archivado, ¡podría haberme mandado a la cárcel!

¿Has llegado a temer por tu vida? 

Realmente sí, era todo tan heavy que llegué a pensar que en algún momento me iba a pasar algo. Incluso llegaron a amenazar a una expareja mía con la que hacía años que no tengo relación. Es todo muy fuerte. 

¿Y cómo estás ahora? 

Ahora estoy de baja desde hace más de un mes. Han tocado mi mundo entero. Es como para volverse loca esto. Ahora el día 19 de febrero tenemos la vista previa y allá me iré con mi mochila. 

¿Tienes apoyos emocionales para enfrentarte al proceso judicial? 

Hay gente que me está apoyando, pero me duele decir que muchos de mis excompañeros dejaron de hablarme a raíz de presentar la denuncia. 

Me despido de Sonia con la promesa de seguir en contacto para saber como sigue el procedimiento, por ahora el día 19 de febrero por la mañana se celebra la vista previa en la sección segunda de la Audiencia de Palma para ver si existe la posibilidad de sellar un acuerdo pero parece muy difícil dadas las penas que solicita la fiscalía. 

 

1 Comentario

  1. Siempre ha sido un persona conflictiva donde ha estado, todo lo que suena a hombre le da urticaria, que ya viene condicionada por su naturaleza como persona que de por si ya los odia. Que no deberia ser asi, pero lo es. Su ultimo twitt ” el de la patada” ratifica que tipo de persona es.

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