Poco después desapareció la televisión. Se esfumaron los medios que «mediatizaron» los barrios del sureste de Madrid con intenciones perniciosas. ¿Tan solo se trataba de encontrar un chivo expiatorio a quién culpabilizar de los contagio por COVID-19? ¿En algún momento llegaron o han llegado a interesar las personas? Tras el éxtasis y el frenesí de la parrilla televisiva llegaron las cargas policiales, algo que nunca sucedió en las caceroladas del barrio de Salamanca. Todo esto no es más que la punta de lanza de un arma arrojadiza, que siempre tiene a la clase trabajadora contra la pared. La pandemia no ha hecho más que poner de manifiesto algo que acompaña, y de hecho es causa, de la gentrificación y la lucha de clases. El modelo de ciudades como Madrid es utilitarista para unos pocos, pero de eso trata este sistema, ¿no? Ante esta situación diversos colectivos se encuentran al pie del cañón a diario y desde hace décadas.

En este contexto hemos conversado con uno de estos colectivos, Vallekas se Defiende, que nace «del abandono y la estigmatización del barrio». Es un colectivo en el que participa gente de diferentes espacios «unidos por el barrionalismo». Su actividad se encuentra ramificada en distintas luchas como la lucha contra las casas de apuestas, el transporte en el barrio y la defensa de derechos básicos como el de la sanidad, la educación o la vivienda». Además, entienden como fundamental «el poner en valor todos los aspectos positivos actuales del barrio, su identidad y su tradición de lucha vecinal».

  • ¿Qué es lo que exige el barrio de Vallecas en esta «nueva normalidad»?

No es algo nuevo de esta “nueva normalidad”, Vallecas exige que se le trate en relación de igualdad con respecto a otros barrios de Madrid. Al igual que el resto de los barrios del sureste, llevamos años sufriendo unas políticas y un modelo urbanístico y de ciudad que parte la ciudad en dos. El transporte es totalmente insuficiente, la inversión del Ayuntamiento y la Comunidad es muchísimo menor por habitante que en otros barrios. Por ejemplo, en recogida de basuras el dinero que invierten en Vallecas es menos de la mitad que otros barrios.

La inversión la hacen en el norte, la Operación Chamartín va a llevarse los presupuestos de los próximos años y es un proyecto que refuerza el modelo segregador y no equilibrado de Madrid.

En este contexto, en medio de una pandemia, con unos centros de atención primaria saturados, sin rastreadores suficientes para hacer seguimiento de los casos, resulta que las medidas contra la covid19 es poner controles de policía y segregar determinados barrios en los que hay algunos casos más. O ni siquiera, porque han segregado barrios del sur con menos casos que otros del centro.

Además, las medidas van en una línea contraria a lo que hace el resto del mundo: nos cierran parques y limitan actividades de exteriores,  pero mantienen abiertos negocios oscuros y perniciosos como las casas de apuestas…

 

  • ¿Cuál es la sensación generalizada ante los últimos sucesos?

En sentir en los barrios del sur es que, una vez más, el perjuicio y el señalamiento recae sobre nuestras espaldas. Nos señalan, salimos en la tele como si fuéramos vectores de contagio por vivir en unos barrios o en otros. Hay gente perdiendo sus empleos porque sus empleadores ven en los medios que viven en zonas «confinadas». Luego nos manifestamos y mandan a la policía con cascos y porras, que no se vieron en el barrio de Salamanca. El agravio es enorme, es algo que viene de atrás, pero en momentos así se hace muy evidente.

 

  • ¿Qué ha parecido la reacción de toda la clase política ante lo acontecido?

La clase política lleva años olvidándose de los barrios del sur. Quienes han visto como positivas estas medidas de segregación es porque no tienen ni idea de la realidad de nuestros barrios, de la gente que trabaja sin contrato, de lo que es vivir 12 personas en un piso, de lo que implica cruzar Madrid cada día en un metro abarrotado para trabajar en una tienda al otro lado de la ciudad.

 

  • ¿Hay previstas más movilizaciones? ¿Cuál es el objetivo? ¿Habrá soluciones?

Las movilizaciones van a seguir. El objetivo es que acaben estas medidas de segregación y refuercen de una vez los servicios y la sanidad pública, que mejoren el transporte, abran los parques y se centren en poner rastreadores ¿Por qué no lo hicieron en junio? No pueden seguir responsabilizándonos de sus incompetencias. Pero vamos a seguir la lucha más allá, a la raíz de nuestros problemas: el acceso a la vivienda, a la educación, a la sanidad, el modelo de ciudad, el empleo precario… Lo que está pasando es solo la punta del iceberg de un modelo de ciudad y de región desastrosos… Solo habrá solución cuando se tomen en serio estas cuestiones y reviertan el modelo actual. Mientras tanto seguiremos en la lucha. En Vallecas llevamos muchas décadas en ello y vamos a seguir luchando por nuestros derechos