Redacción

EQUO Córdoba

Un año más, y van demasiados, los PGE presentados por el PP dejan clara constancia de que lo único que se consolida son los recortes en materia de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Las prioridades del Gobierno distan mucho de ser reducir esa desigualdad, lo que supone que nuestro país, es la cuarta economía de la Eurozona que menos reduce la desigualdad a través de las políticas públicas.

Los tímidos incrementos en el presupuesto del 2018, en materia de igualdad entre hombres y mujeres, así como en la dotación para la prevención integral de la violencia de género, hace pensar que este Gobierno, considera que la lucha contra las violencias machistas empieza y acaba al ponerse y quitarse el lazo morado cada 8 de marzo. Este año los PGE registran un insignificante incremento del 0.5% con respecto al año anterior, en materia de igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres. incluso con el aumento del 24% en el presupuesto con respecto al ejercicio anterior, en materia de lucha contra la violencia de género, ambas cifras distan mucho de las asignaciones que llegó a tener en 2008 o 2012.

Con un presupuesto que no llega a los 40 millones de euros, difícilmente se puede hacer frente a los retos y compromisos a los que estamos obligados. Insuficiente y alejado de la inversión en recursos financieros y humanos adecuados para cumplir con los criterios del Convenio de Estambul, sobre prevención y lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Y ni remotamente cercano al presupuesto comprometido en el Pacto de Estado contra la violencia de género, aprobado hace 6 meses. Recordamos, que el Gobierno se comprometió en la firma del pacto a dotarlo con mil millones en cinco años consecutivos, lo que serían unos 200 millones por presupuesto anual. Sin embargo, el incremento presupuestario para la lucha contra la violencia machista no recoge la inversión adicional de 80 millones de euros anuales. Además, es importante señalar que las transferencias se realizan a través del sistema de financiación autonómico y local y no directamente desde el Estado, tal como establece el Pacto, por lo que preocupa que en algunos casos este dinero no se destine finalmente a combatir la violencia machista.

Una vez más, tenemos claro, que la prioridad de este gobierno no es acabar con la lacra de la violencia machista, y en lo que va de año ya ha habido en España 24 asesinatos de mujeres.

Con estos presupuestos: No se lucha contra la discriminación hacia la mujer. No se implementan acciones que promuevan la igualdad real entre hombres y mujeres. No se promueve el empoderamiento de las mujeres. No se protege a las víctimas de violencia machista. No se llevan a cabo medidas de prevención y educación frente a la violencia machista. No se cumple lo pactado.

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