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Redacción

EQUO ha pedido la dimisión de la ministra Tejerina como titular de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente por los múltiples conflictos de intereses, que en opinión del partido verde la hacen totalmente incompatible con el cargo que representa.

Juantxo López de Uralde en una imagen de archivo.

Para EQUO, la estrecha relación de la titular de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente con la industria agroquímica podría estar detrás de la postura de España respecto a las últimas decisiones que se han tomado en Europa respecto al uso del glifosato, o la nueva norma europea que se está debatiendo sobre la reducción de componentes tóxicos como el cadmio, un elemento cancerígeno, en los fertilizantes.

“Tejerina ha demostrado con sus políticas que es la representante de la industria agroquímica en el Gobierno; existen ya demasiados ejemplos de su defensa de los intereses de una industria para la que ha trabajado. Está al mando de un departamento de máxima importancia como es el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, pero sus posiciones sistemáticamente son de parte, y no defiende los intereses del conjunto de los españoles, ni desde luego los del medioambiente”, ha declarado el coportavoz de EQUO, Juantxo López de Uralde.

No es esta la única decisión polémica; Tejerina también ha tomado parte en la decisión del Ministerio de Medio Ambiente de avalar el plan de Fertiberia para enterrar los fosfoyesos radiactivos de Huelva, tal como le emplazó la Audiencia Nacional a emitir una respuesta sobre la propuesta de Fertiberia para recuperar la ría de Huelva, contaminada por sus vertidos hasta 2013. La decisión del Ministerio fue duramente criticada por las organizaciones de vecinos y ecologistas. EQUO recuerda que la decisión fue tomada por un Gobierno en funciones y además, Tejerina había sido directora de Planificación Estratégica de Fertiberia entre 2004 y 2012. El plan presentado por Fertiberia suponía un coste mucho menor a la compañía, y según denunció el partido verde no implicaba realmente la reparación del daño causado, ya que la compañía simplemente planteaba tapar los fosfoyesos, sin limpiar el terreno y sólo contemplaba la actuación en la mitad de las hectáreas afectadas.

Precisamente Fertiberia, perteneciente al grupo Villar Mir, está siendo investigada por la Audiencia Nacional desde el pasado mes de enero por el pago de sobornos millonarios a cambio de la construcción de fábricas de amoníaco. Cuando sucedieron estos hechos, Tejerina era consejera de la compañía mercantil argelina de fertilizantes Fertial S.P.A.

Por último, Tejerina, en su declaración de bienes del Congreso realizada en julio de 2016 declaró percibir dividendos como accionista de Iberdrola, compañía que se verá afectada por la futura Ley de cambio climático y transición energética. Esta Ley deberá incluir cuestiones como el cierre de las plantas nucleares, el canon hidráulico, las primas a las renovables y los pagos por capacidad, entre otras cosas. Aunque esta situación es completamente legal, para el partido verde supone otro conflicto de intereses que añadir a la lista.

En opìnión de Marta Santos, coportavoz de EQUO, “Este es otro ejemplo del problema que suponen las puertas giratorias en la política española. Hasta el punto de que ya no sabemos si nos gobiernan políticos, o empleados de grandes empresas”.

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