ERC pasaría a ser la primera fuerza en el Parlament si se celebraran ahora unas elecciones catalanas, al crecer de 32 a 40-43 escaños, por encima de Ciudadanos, que caería de 36 a 28-29 diputados, según la última encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat.

En tercera posición se situaría JxCat, que también retrocedería, de 34 a 22-24 escaños; muy de cerca le seguiría el PSC, que vería aumentar su representación de 17 a 21-23 diputados.

Catalunya en Comú Podem conservaría sus actuales 8 diputados o podría sumar uno más; la CUP doblaría representación y conseguiría 8 escaños; mientras que el PP, que ahora es última fuerza en la cámara catalana con 4 escaños, seguiría sin poder tener grupo parlamentario al quedarse en 3-4.

En intención directa de voto, según el CEO, ERC se sitúa primera con un 26,9 %, seguida del PSC con 11,5 % y JxCat con 7,3 %.

Los comunes y la CUP empatan a 6,3 %, ligeramente por encima del 6,1 % que registra Ciudadanos y lejos del 1,2 % del PP, que tradicionalmente acumula voto oculto en las encuestas en Cataluña.

La estimación del CEO, a partir de 1.500 entrevistas realizadas entre el 4 y el 25 de marzo, prevé una participación de un 70 % en las próximas elecciones al Parlament, que darían nuevamente la mayoría absoluta a las fuerzas independentistas.

De acuerdo con la estimación más a la baja, ERC, JxCat y la CUP sumarían un total de 70 escaños, como en las elecciones del 21 de diciembre de 2017, pero el cómputo crece hasta los 75 diputados si se tiene en cuenta la estimación más al alza.

Lo que se invertiría es la posición hegemónica dentro del independentismo, ya que ERC superaría esta vez a JxCat de manera holgada, con un mínimo de 16 escaños de diferencia.