Con motivo del inicio del curso escolar 2020/21, Save the Children afirma que, a pesar de que este año la vuelta a las aulas va a ser muy complicada con altos niveles de estrés para la infancia y las familias, podría suponer una oportunidad sin precedentes para invertir y priorizar la educación con el objetivo de reducir los elevados niveles de repetición, segregación, inequidad y abandono escolar, especialmente para el alumnado con pocos recursos. La organización señala que la crisis económica y social provocada por la Covid-19 ha acentuado las desigualdades educativas ya existentes en España, haciendo que el regreso a las aulas no vaya a ser igual para todos los niños y niñas. En este contexto, Save the Children ha elaborado un documento con una serie de recomendaciones para este regreso a las aulas.

“Se puede dar la vuelta a la inequidad educativa si se toman ahora las medidas y se destinan los recursos necesarios. Tanto en los Presupuestos Generales del Estado como en el uso de los 140.000 millones de euros del fondo europeo de recuperación la infancia y la educación deben ser una prioridad. Esta crisis tiene que servir para paliar el impacto de estos meses y para que empecemos a hacer las cosas de forma distinta y salir más fuertes y resilientes. En España se debe invertir más y mejor en educación durante los próximos años para no dejar atrás a toda una generación. Tenemos la posibilidad de resolver un problema histórico de desigualdad de oportunidades en nuestro sistema educativo”, afirma Andrés Conde, director general de Save the Children.

La organización señala que esta crisis ha perjudicado especialmente a los más desfavorecidos porque ya había grandes desigualdades educativas y el sistema educativo no estaba bien antes de la pandemia. Save the Children recuerda que España tiene la tasa más alta de abandono escolar temprano de la UE (17,3%) y que la elevada repetición, la segregación y el fracaso escolar se ceban con el 20-25% de alumnado más desfavorecido. Asimismo, España es el segundo país de la UE donde más se repite por ser pobre, según los datos de PISA 2018.

Propuestas para #DarLaVueltaAlCole

Para concienciar a los líderes políticos de que es urgente revertir la creciente desigualdad educativa, Save the Children ha lanzado la campaña #DarLaVueltaAlCole. En ella, la organización expone cuáles son sus medidas para garantizar que todos los niños y las niñas vuelven a clase en condiciones de seguridad, tienen las mismas oportunidades y se empieza a reducir la brecha educativa que la Covid-19 ha agrandado. Entre las propuestas está aumentar significativamente los recursos a los colegios e institutos que escolarizan alumnado socialmente vulnerable o en riesgo de fracaso o abandono escolar para que puedan recibir refuerzo y la mejora de los centros educativos, ampliando e implementando de forma urgente el anunciado programa PROA+ (Plan de Refuerzo, Orientación y Apoyo). La organización calcula que implementar un programa como los que han desarrollado con éxito países como el Reino Unido costaría 1.270 millones de euros al año y el PROA+ tendrá de momento solo entre 40 y 60 millones.

En este sentido, Save the Children muestra su preocupación ante el hecho de que se haya asumido la semipresencialidad en las aulas durante este curso, incluso para el alumnado vulnerable o con necesidad de apoyo educativo. La ONG insiste en que las clases no presenciales van a suponer un coste extra para muchas familias, que siguen sin disponer de tablets u ordenadores para que sus hijos e hijas puedan continuar con su educación online. Save the Children recuerda que el confinamiento puso de manifiesto que aproximadamente medio millón de hogares no dispone de dispositivos electrónicos y pide que se distribuyan en préstamo de manera urgente.

“La educación a distancia ha evidenciado las serias carencias del sistema educativo y la brecha digital existente. Las administraciones reconocen que durante el confinamiento entre un 20% y un 30% del alumnado estuvo totalmente desconectado. La presencialidad es importante porque sin ella hay una pérdida de aprendizaje, especialmente entre aquellos niños y niñas de hogares con pocos recursos, sin acceso a refuerzo educativo y sin unos padres que puedan ayudarles con las actividades escolares”, alerta Andrés Conde. 

Save the Children indica que los estudios y ejemplos de otros países muestran que la seguridad ante el riesgo de contagios puede mejorarse con medidas como la reducción del número de estudiantes por grupo, el mantenimiento de la distancia de seguridad, el cumplimiento escrupuloso de las medidas de higiene y, muy especialmente, fortaleciendo los sistemas de diagnóstico PCR, rastreo y aislamiento de casos para el inicio del curso. Por ello, señala que los centros educativos deben aspirar a ser los lugares más seguros para la infancia y la adolescencia, así como para el profesorado y resto de profesionales que desempeñan su trabajo en esos lugares. 

La organización recuerda que el cierre de escuelas ha supuesto para muchos niños y niñas una desvinculación social y emocional con el profesorado, con sus compañeros y compañeras, y con los ritmos y hábitos de estudio, algo que aumentará el riesgo de fracaso escolar. 

Ante una vuelta al cole tan anómala, Save the Children recomienda también reducir y priorizar el currículo dado que considera difícil que se pueda impartir el mismo volumen de contenidos que otros cursos, y ni incluso todo lo que quedó pendiente de finales del curso anterior. España tiene un currículo excesivo y no se puede sobrecargar a los docentes en una situación así. Es el momento para realizar un trabajo en el que se prioricen las competencias básicas, así como dar espacio al trabajo de bienestar socioemocional y a la capacidad de aprender autónomamente de cara a afrontar los retos de esta situación sin precedentes y cambiante.

Otra de las propuestas de la organización consiste en otorgar una prestación económica, correspondiente al 80% del sueldo, al menos a las familias monoparentales o de renta baja en caso de cuarentena por síntomas sospechosos de coronavirus o un cierre total o parcial del colegio para que no tengan que elegir entre su salario y la salud de sus hijos e hijas. Save the Children explica que los hogares con menos recursos han visto reducidos sus ingresos en los últimos meses en un 31% hasta situarse de media en tan solo 6.942 euros al año: las familias que solo ingresan 578 euros al mes no pueden permitirse una reducción de jornada y de salario para cuidar a sus hijos e hijas en caso de necesidad ni tampoco hacer frente a la compra de libros, tablets y ropa o el pago del comedor.

La organización también considera prioritario el funcionamiento seguro de los comedores escolares y que se extiendan las becas comedor a todo el alumnado bajo el umbral de la pobreza, para garantizar que los niños y las niñas más vulnerables tienen acceso a una alimentación equilibrada durante el curso. En este sentido, Save the Children denuncia que actualmente estas ayudas solo llegan al 11% de los niños y niñas en edad escolar, cuando la tasa de pobreza infantil ya se sitúa en el 27,4%. 

Por último, Save the Children señala que el profesorado y las familias necesitan información y formación para hacer frente a esta nueva etapa. Para dar apoyo a los centros educativos, el profesorado y las familias, la ONG ha preparado unas fichas con herramientas para abordar las consecuencias educativas y psicosociales que la pandemia ha tenido, aprovechar para incorporar la educación emocional y garantizar el aprendizaje y el bienestar de toda la comunidad educativa.