La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública ante las propuestas de desescalada del confinamiento de la población respecto a la epidemia de Covid 19, estima que previamente al mismo deberían de realizarse pruebas a todo el personal del sistema sanitario público, al de las residencias de personas mayores y a las personas internadas en  ellas para poder garantizar que entre los mismos no existen personas infectadas asintomáticas que puedan transmitir la infección.

Hacer una desescalada sin tener suficientes garantías de que estas personas no están infectadas supone correr un serio riesgo de nuevos contagios porque se trata de personal de riesgo y que garantiza la atención a la población, además de encontrarse en contacto directo con la misma.

Obviamente esta desescalada puede y debería de realizarse por territorios concretos teniendo en cuenta las condiciones epidemiológicas de cada uno de ellos (por ejemplo poblaciones rurales, islas, etc) y garantizando el aislamiento entre las zonas que continúen estando confinadas respecto a las que no lo están.

 La prudencia en la desescalada debería de ser la norma porque aunque parece que estamos saliendo de la situación más crítica no hay garantías de que esta no vuelva a producirse de nuevo, y si no actuamos adecuadamente corremos el riesgo de un repunte de la enfermedad.

Confiamos en que la solidaridad entre territorios se haga efectiva también en esta situación, e instamos a las autoridades sanitarias a tener en cuenta y coordinar a todos los agentes presentes en el sistema sanitario público, porque solo la cooperación y la colaboración pueden garantizar una salida positiva y ordenada de esta grave crisis sanitaria.