Iria Bouzas

Yo estoy firmemente convencida de que es así.

Porque aunque tengamos toda la voluntad del mundo y porque aunque hayamos demostrado que podemos llenar las calles protestando, la realidad a día de hoy, es que muchísimas personas siguen sin considerar que el feminismo sea una reivindicación política y que además, sea una reivindicación seria.

Y lo que es peor, los que tendrían que tomar nota de lo que estamos pidiendo, son justamente los que menos lo creen.

Hemos llenado las calles. Hemos colapsado las redes sociales. Hemos escrito artículos en diarios, hemos publicado libros y hemos decorado los muros de las ciudades reivindicando nuestros derechos.

Pero las cosas no están cambiando de forma efectiva porque el sistema solo va a cambiar cuando le presionemos desde fuera como ahora, pero cuando también lo hagamos desde dentro.

Necesitamos reclamar lo que no vemos justo en las Instituciones judiciales y para eso necesitamos abogadas que peleen por todas en los Tribunales.

Tenemos leyes que nos parecen inaceptables, y esas leyes solo pueden ser cambiadas en las Instituciones políticas y para eso necesitamos políticas feministas en las diferentes formaciones. Políticas que sepan colaborar entre ellas presionando en cada Pleno pero también en cada reunión interna de cada partido.

Necesitamos coordinar las acciones reivindicativas. Que las asociaciones feministas, que son muchas y muy valientes, tengan un lugar donde encontrarse y en el que encuentren apoyo de todas.

Necesitamos periodistas, necesitamos profesoras, catedráticas, funcionaras, sindicalistas, artistas….

En resumen, necesitamos todo lo que ya tenemos pero agrupado en un foro en el que poner el trabajo en común y que nos proporcione recursos suficientes como para que el trabajo y el esfuerzo que estamos invirtiendo cada día, den sus frutos.

Y necesitamos hablar. Es verdad que lo hacemos y mucho pero todas sabemos que el feminismo tiene muchísimas vertientes y puntos de vista diferentes. Eso, que es algo que es maravilloso y nos hace inmensamente ricas, también es la vía de entrada para los que nos quieren fracturar.

Creo que necesitamos un lugar nuestro, un lugar en el que hablemos hasta quedarnos sin voz. Acordemos. Debatamos y hagámoslo juntas para que nadie utilice nunca nuestros intercambios de opinión como vía para abrir una brecha que al final nos desuna.

Hace tiempo lo vengo diciendo, tanto que a veces me hago pesada pero es que lo veo algo imprescindible.

Propongo una coordinadora que esté participada por asociaciones, periodistas, políticas, juristas, sindicalistas y cualquier compañera u organización que sea necesaria para conseguir hacer realidad las reformas que estamos pidiendo.

No se trata de uniformar el feminismo. Yo no querría eso jamás. Nadie debe intentar imponer un criterio sobre los demás. Se trata de buscar un punto donde podamos reunirnos para llegar a acuerdos, establecer una agenda de trabajo y poner en marcha acciones coordinadas.

Compañeras, veo cada día una energía en vosotras que para sí la quisieran las centrales eléctricas. Os recomponéis de cada dolor, os curáis las heridas, os miráis las cicatrices y seguís luchando y es por eso que os admiro tantísimo.

Pero, ¿Cuánto tiempo vamos a aguantar así si no vemos cambios reales? y lo que más me preocupa, ¿Cuántas mujeres más van a sufrir las injusticias mientras esos cambios llegan?

Escribo este artículo porque esto lo estoy hablando con muchas de vosotras pero creo que es el momento de hacer un debate.

¿Damos un paso más? ¿Qué os parece?

 

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