El cuñado del Rey fue descubierto cuando se le cayó el bigote falso al intentar facturar.

Nuevo escándalo en la Casa Real. Iñaki Urdangarín, quien cumple una condena de cinco años y diez meses de prisión dictada por la Audiencia Provincial de Palma por el caso Nóos, ha sido detenido durante un intento de fuga en el aeropuerto Aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez.

El cuñado del Rey abandonó la cárcel de Brieva (Avila) sobre las 08:40 horas de la mañana el pasado día 24 y debía regresar hoy sábado 28 antes de la misma hora. Este jueves y viernes ha pasado casi toda la jornada fuera del domicilio familiar, imaginamos que tramando un plan de fuga.

El cuñado del Rey fue detenido durante el proceso de facturación de dos maletas de grandes dimensiones. Había creado un disfraz que creía que lo hacía irreconocible, un elaborado bigote falso, que se adaptaba perfectamente y ocultaba sus rasgos, haciéndolo irreconocible. En el proceso de facturar, el bigote fallo y se cayó al suelo de la Terminal 3, desde donde Urdangarín pensaba dirigirse a Nueva York, y desde allí  a las Islas Fiyi, según informan fuentes policiales.

El ex jugador de balonmano poseía también un pasaporte falso con una foto suya con el susodicho bigote y otro nombre el cual, según indican a este medio, era Felipe da Souza, de nacionalidad portuguesa.

Estas mismas fuentes indican que el marido de la Infanta no opuso ningún tipo de resistencia y que murmuraba frases durante su detención explicando las razones: «Era una broma», «Hoy son los Santos Inocentes» o «Pensaba volver antes de las 8:00» fueron algunas de ellas.

Feliz día de los Santos Inocentes.