El Gobierno ha condenado la represión contra periodistas y manifestantes en Nicaragua, donde ayer la Policía recurrió a la violencia y arrestó a 107 personas que se manifestaban de forma pacífica, y ha hecho un llamamiento a las partes para esforzarse y encontrar una solución dialogada.

En un comunicado, el Ejecutivo español condena los hechos ocurridos ayer en Nicaragua, donde la Policía utilizó la violencia contra opositores al presidente Daniel Ortega, que intentaban manifestarse para pedir la liberación de cientos de «presos políticos» y contra el grupo de periodistas que cubría la información.

El Gobierno condena esta «reacción desproporcionada de las fuerzas del orden», ya que actuaciones como éstas, a su juicio, «ponen en peligro la búsqueda de una solución sostenible para el país a través del recientemente retomado diálogo nacional.

España hace un llamamiento a las partes para que perseveren en los esfuerzos por encontrar una solución dialogada a la crisis, pero para eso considera imprescindible la garantía del ejercicio de los derechos y libertades fundamentales y, entre ellos, el derecho a la manifestación y protesta pacífica.