Cualquier ataque dirigido directamente contra civiles que no participan en el conflicto o contra objetivos civiles es un crimen de guerra“, ha recordado la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos por el ataque aéreo contra un autobús con niños en la ciudad de Dahyan, en la provincia yemení de Saada, en el norte del país. En el ataque, unas 40 personas perdieron la vida, entre ellos 21 niños, por el bombardeo cuya autoría ha reconocido la coalición que lidera Arabia Saudita, a la que España continúa vendiendo armas.

Desde que estalló el conflicto en marzo de 2015, la oficina del Alto Comisionado ha documentado 17.602 víctimas civiles, de las cuales 6.592 corresponden a fallecimientos. La mayoría de las víctimas, 10.471, son resultado de los ataques aéreos lanzados por el bloque saudita, y de los que España tiene su parte de responsabilidad.

Según el informe ‘Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso’, España vendió el pasado año material de defensa por más de 361 millones de euros a los países que forman parte de la coalición internacional liderada por Arabia Saudí y que participa en la guerra de Yemen.

Tanto Unidos Podemos en las Cortes Generales como las ONG unidas en la campaña ‘Armas bajo control’ han pedido en reiteradas ocasiones que cese la venta de material de defensa a Arabia Saudí mientras siga implicado en la guerra de Yemen.

 

Voces de denuncia

La portavoz del Alto Comisionado, Liz Throssell, insta de a todas las partes a “respetar sus obligaciones dentro del Derecho Internacional Humanitario, entre ellas la de respetar los principios de distinción, proporcionalidad y precaución“, para lo que deben “evitar” o al menos “minimizar” el impacto de la violencia sobre los civiles, dijo Throssell.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, también ha condenado el bombardeo y ha pedido una investigación independiente sobre lo ocurrido. “El Secretario General llama a las partes a respetar sus obligaciones bajo la ley humanitaria internacional“, dijo su portavoz Farhan Haq. El titular de la ONU pidió una “investigación independiente y rápida” sobre el incidente y reiteró a las partes su llamamiento para que haya un final negociado del conflicto.

En otro comunicado, la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore, aseguró que el suceso marca “un punto bajo en la brutal guerra en el país“. “La cuestión ahora es si va a ser también un punto de inflexión, el momento que finalmente empuje a las partes, al Consejo de Seguridad de la ONU y a la comunidad internacional a hacer lo correcto por los niños y poner fin a este conflicto“, dijo.

Según las cifras de UNICEF, desde el inicio de la guerra en 2015, casi 2.400 niños han muerto y más de 3.600 han resultado heridos. “¿Cuántos niños más van a sufrir o morir antes de que aquellos que pueden actuar lo hagan deteniendo esta lacra?”, se preguntó Fore.

España debe abandonar las ventas de material de defensa a Arabia Saudí por las continuas violaciones de los Derechos Humanos por los ataques contra población civil.

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