Por Arjuna

Los tres monos: El que se tapa los ojos para no ver (los problemas), el que se tapa los oídos para no escuchar (a los sabios) y el que se tapa la boca para no decir la verdad, podrían ser el símbolo de la parálisis de nuestros gobernantes que sólo piensan en “el ahora”, es decir en el corto periodo que lucirán el collar de huesecitos de jefes de la tribu.

Escribo estas líneas tras hojear la prensa local (Región de Murcia), concretamente el diario La Opinión de Cartagena. En su portada dice: Educación abrirá este año una escuela para familias. Se impartirán cursos a padres y madres para combatir el abandono escolar temprano y mejorar la calidad de la enseñanza implicando a los progenitores.

El diagnóstico es acertado. Creo que nadie pone en duda que tenemos un altísimo porcentaje de abandono escolar (uno de los mayores de Europa) y que la calidad de la enseñanza, debido a los recortes y a la ceguera de la Administración, nos sitúa a niveles tercermundistas.

Qué podemos hacer ante esa realidad aplastante de la que depende el futuro y el progreso de los ciudadanos y ciudadanas de este país y, por extensión, de la aldea global. Me temo que sólo hay dos caminos. O cambiamos el sistema económico dominante, que sólo premia a los más fuertes (siguiendo la ley de la selva) o lo sustituimos por otro con rostro humano que también valore las capacidades y conocimientos no mercantiles.

O cambiamos el sistema económico dominante, que sólo premia a los más fuertes, o lo sustituimos por otro con rostro humano.

Si descartamos lo segundo, no nos queda más remedio que adaptarnos sin rechistar a los principios económicos que rigen este mundo, pues ya nos advertía Darwin que la vida es un proceso de adaptación que va eliminando a los seres que tienen dificultades para acoplarse a los bruscos cambios del entorno.

El científico José Sebastián Carrión afirma en su obra “Planeta Universidad” que “a partir de ahora sólo se van a crear oportunidades para los que tengan ideas, objetivos, ganas y energías” siguiendo la filosofía más pura y dura de la Universidad privada de Harvard -añade este escriba- considerada la mejor y más eficaz del globo terráqueo.

Agrega Carrión, catedrático de Evolución Vegetal (Botánica) y estudioso del cerebro que heredamos los humanos de los monos, que “los demás, los ‘ineducados’, los hijos del cuento chino y de la teoría del trauma, que vayan pidiendo explicaciones a los papás, a las televisiones” y a todo el entramado de “legisladores, gestores, planificadores, Facebook, o a Zapatero y a Rajoy (que es lo mismo, dice) y a todas sus autonomías superestatales”.

José S. Carrión, miembro de la Academia de Ciencias de la Región de Murcia y profesor de su universidad, pone el dedo en la llaga y afirma que, si no estimulamos a los jóvenes, despertamos vocaciones, creamos programas ilusionantes etc. “acabarán sedados” y con un grave abandono de su voluntad, la principal fuerza motor del ser humano.

“Aquellos que se jubilen cuando éstos representen el núcleo del sistema productivo, que se olviden de cobrar la pensión (…) La carrera con más futuro es la de psiquiatra”, afirma.

Como guinda a su análisis, producto de las conclusiones sacadas de la docencia durante décadas, Carrión, quien es el botánico español más citado en las principales revistas científicas del mundo, cita esta sentencia de Goethe “Sólo merecen la libertad y la vida aquellos que diariamente saben conquistarla”.

Nuestro autor, investigador de los cambios ecológicos asociados a la evolución humana (con énfasis en el Neandertal) y de los colapsos culturales relacionados con los cambios ambientales, exclama, en línea con nuestros clásicos del Siglo de Oro ¡Pobre universidad! Caricaturizada, contaminada y dirigida por comerciantes cuyo objetivo es replicar su existencia acomodada”.

Y, nos invita a adentrarnos sin complejos en la visión orwelliana que nos da de la educación universitaria en su obra Planeta Universidad, libro que responde -afirma- “a las pulsaciones más íntimas de la zona más insurrecta de mi cerebro frontal”.

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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