España asume desde este viernes, y de manera indefinida, el liderazgo de la Operación Atalanta, que lucha contra la piratería en el océano Índico, y lo hace desde la base de Rota (Cádiz) que alberga el cuartel general encargado de la dirección estratégica.

A las doce del mediodía, se ha materializado la decisión de la Unión Europea, tras el «brexit», por la que se traspasa el cuartel general de la Operación Atalanta en Northwood (Reino Unido) a la base gaditana de Rota.

Tras la ceremonia, el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del ejército Fernando Alejandre, ha subrayado que la Operación Atalanta es «la más exitosa» de la Unión Europea.

Sobre la ausencia en el acto de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha explicado que se trataba de un evento «puramente militar al que no estaban invitados los ministros ni de España ni del país saliente».

Respecto a si el «brexit» tendrá otras consecuencias en el ámbito militar, Alejandre ha asegurado que no hay nada previsto ya que «por mucho que el Reino Unido haya decidido salirse de la UE, que no de Europa ni de la OTAN, va a seguir en el resto de las operaciones».

«Esta era la única que era clara porque el Reino Unido no podía mandar la operación una vez que dejase de ser parte de la Unión Europea», ha precisado.

Por su parte, el nuevo comandante de la Operación Atalanta, el vicealmirante Antonio Martorell ha afirmado que «la piratería en el Índico está contenida, pero no erradicada» y ha advertido de que si el operativo se fuese de la zona podría haber un resurgimiento por lo que su presencia es importante por su carácter disuasorio.

De hecho, y según datos del Ministerio de Defensa, en 2008 se producían anualmente unos 200 ataques y diez años más tarde, en 2018, sólo se registraron cuatro que, además, fueron repelidos.

El cuartel estratégico de Rota cuenta con una dotación de unos cien militares de 20 nacionalidades, de los que el 40 % son españoles.

De ese centenar, 77 estarán permanentemente en la base de Rota y otra parte trabajará en el Centro de Seguridad Marítima del Cuerno de África ubicado en Brest (Francia), que asumirá el control de los buques que transitan por el golfo de Adén.

Aunque no ha estado en la ceremonia de relevo, el embajador británico en España, Simon Manley, ha valorado el liderazgo del Reino Unido en la operación durante los últimos diez años y ha afirmado que el traspaso se ha realizado de manera «excelente».

Como antiguo director de la lucha antiterrorista internacional del Gobierno británico, Manley se ha comprometido a seguir colaborando «desde la OTAN, o de otros marcos internacionales».

La Operación Atalanta es considerada una historia de éxito en la aproximación integrada de la UE en el Cuerno de África, tanto por la gestión eficaz de los medios disponibles aportados por los Estados miembros como por la efectiva coordinación con el resto de países presentes en la zona, según Defensa.

Desde su lanzamiento en 2008, esta operación ha tenido un cien por cien de éxito en la protección de buques en su entrega de ayuda humanitaria a Somalia y ha contribuido a la disuasión y prevención de los actos de piratería y robos armados en el mar.

También ha apoyado numerosas misiones de rescate en el mar, ayudando al comercio local, regional e internacional y a los barcos de pesca en peligro.