La búsqueda de un equilibrio entre trabajo y calidad de vida ha llevado a diversas partes del mundo a cuestionar la tradicional semana laboral de cinco días. En este contexto, España ha estado inmersa en un debate sobre la posibilidad de reducir la jornada laboral, particularmente a 37,5 horas o menos, tomando como ejemplo la iniciativa de Telefónica.

Sin embargo, ha sido Portugal quien ha dado un paso audaz al poner en práctica la semana de cuatro días a través de un proyecto piloto respaldado por el gobierno portugués. Este programa, que involucra a más de 40 empresas y a aproximadamente 1.000 empleados, ya está revelando resultados prometedores que captan la atención no solo de Portugal sino también de España.

España mira a Portugal: el éxito de la jornada laboral de cuatro días
España mira a Portugal: el éxito de la jornada laboral de cuatro días

Impacto positivo en la salud mental y conciliación

Un estudio reciente sobre los primeros meses de implementación del proyecto en Portugal revela mejoras significativas en la salud mental de los trabajadores. Los datos muestran que la ansiedad disminuye en un 21% con una jornada laboral de cuatro días.

Este informe, elaborado por investigadores contratados por el gobierno portugués, destaca que problemas como la fatiga, el insomnio y los estados depresivos se reducen en torno al 20% en apenas unos meses. Además, el equilibrio entre el trabajo y la vida familiar mejora de manera notoria.

Reducción de la jornada sin pérdida salarial

El proyecto en Portugal busca evaluar cómo las empresas se adaptan a esta nueva forma de organizar el trabajo y cuáles son los beneficios para los empleados. Hasta el momento, más de 85% de los trabajadores informan de una disminución en al menos uno de los indicadores de agotamiento laboral medidos.

Las empresas han reducido el tiempo de trabajo en un 12% sin afectar los salarios, pasando de una media de 41,1 horas a las 36,5 horas semanales. Además, un 60% de las empresas han implementado la reducción de un día laboral a la semana.

Éxito en la conciliación y tiempo libre

El informe revela que el 65% de los participantes puede pasar más tiempo con su familia y dedicarse al cuidado personal gracias a la jornada de cuatro días. Cerca del 60% señala que ahora puede disfrutar de sus aficiones e intereses, y casi el 45% afirma que dispone de más tiempo para sus amistades.

En cuanto a la conciliación entre el trabajo y la vida en general, el porcentaje de trabajadores que considera difícil esta tarea disminuye significativamente del 50,5% al 9,5%.

Mujeres en el centro del cambio

Es interesante notar que en la muestra de este estudio predominan mujeres jóvenes con mayores niveles de educación. Este dato es relevante ya que en Portugal, a diferencia de muchos otros países, solo el 27% de los puestos de liderazgo están ocupados por mujeres.

Expertos sugieren que la presencia femenina en puestos de poder podría acelerar la adopción generalizada de la semana laboral de cuatro días, ya que las mujeres suelen ser más conscientes de la presión del tiempo debido a las dobles jornadas que enfrentan.

La reacción en España y el futuro del trabajo

Los alentadores resultados del piloto portugués han alcanzado a España, donde ya se han realizado pruebas, como en Valencia, que marcó todos los lunes como días festivos. Aunque la discusión en España gira actualmente en torno a la reducción de la jornada a 37,5 horas, los resultados del proyecto portugués podrían influir en futuras decisiones.

A pesar de los desafíos, el 95% de las empresas que participaron en el proyecto consideraron positiva la experiencia. Esto refuerza la idea de que un nuevo modelo laboral puede ser exitoso tanto a nivel empresarial como personal.

Mientras se enfrentan a obstáculos como la medición de la productividad y la gestión de las vacaciones, las empresas destacan la necesidad de cambiar hábitos arraigados, como las pausas para el café o las interrupciones durante el trabajo, para optimizar el nuevo sistema.

En conclusión, el experimento portugués abre la puerta a una reevaluación global de las prácticas laborales tradicionales.

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