El ministro de Asuntos Exteriores de España, Josep Borrell, reconoció este jueves que existen diferencias entre los miembros de la OTAN sobre cómo hacer frente a Rusia, pero recalcó que todos los aliados están de acuerdo «en mantener una postura firme» ante la necesidad de defender las fronteras europeas.

«Treinta países con puntos de vista e intereses diferentes siempre tienen puntos en los cuales no se está del todo de acuerdo, pero puedo decirles que hay un absoluto acuerdo en mantener una postura firme de la Alianza en defensa de las fronteras occidentales de Europa», dijo a la prensa Borrell, que se encuentra en Washington con motivo de la reunión ministerial de la Alianza Atlántica.

El ministro español opinó que la alianza está siendo «todo lo firme que se puede ser» con Rusia y citó como ejemplos el reciente despliegue de tropas en el este de Europa o la presencia de buques en las aguas del mar Negro.

Este mismo jueves el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció que los 29 ministros de Exteriores de la Alianza han aprobado un paquete de medidas destinado a incrementar su presencia en el mar Negro.

Stoltenberg detalló que ese paquete, impulsado por EE.UU., incluye iniciativas para mejorar la formación de fuerzas marítimas y guardacostas de Georgia y Ucrania, visitas a puertos, ejercicios militares y un mayor intercambio de información.

Preguntado por si estas acciones por parte de la alianza podrían ser vistas como una amenaza directa por Moscú, Borrell recordó que la OTAN «solo actúa cuando tiene que defender, nunca para atacar».

«La OTAN es una alianza defensiva», insistió.

Por otro lado, el titular de la cartera de Exteriores de España, reconoció que la situación de Venezuela ha sido abordada durante el encuentro ministerial, pero apenas «tangencialmente» y solo por la implicación de Rusia como «potencia activa».

«Venezuela no es un problema de la OTAN y por lo tanto no estaba en el orden del día», zanjó el ministro.

A finales de marzo, Rusia envió a Venezuela dos aviones con un centenar de militares comandados por el mayor general Vasili Tonkoshkurov, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra ruso.