Por J.C.
Arabia Saudí es el cuarto país del mundo donde menos se respetan los derechos de la mujer. Ocupa el puesto 141 entre 144 países analizados y sólo está por delante de Siria, Yemen y Pakistán, según el último informe sobre disparidad de género del Foro Económico Mundial publicado en 2017.

Dentro de esa barbarie, que parece irrelevante para los mercaderes que nos gobiernan, el diario saudí Al Hayat informó recientemente de que en 2015 se celebraron en ese reino petrolero “más de seis mil matrimonios forzados con niñas menores de catorce años”. Es decir, bodas pactadas por sus progenitores.

Y no sólo abundan en esas tierras sagradas los casamientos con niñas, sino también los matrimonios con chicas que se rebelan contra esa costumbre vejatoria.

La joven maestra saudí, Dina Alí, de 25 años, huyó de su país en mayo de 2017 para escapar de un matrimonio forzado y, en una escala que hizo en Manila (iba a Australia) fue detenida por la policía filipina y devuelta, “como si fuera una delincuente”, a Ryad.

Dina Alí

Ahora se encuentra retenida en algún lugar de Ryad en un centro de detención para menores de 30 años y, hasta que no firme unos documentos comprometiéndose a obedecer al varón (imperativo islámico), seguirá incomunicada del mundo y de la civilización.

En el último tuit que pudo enviar (ella o a través de una amiga) el pasado 7 de septiembre, Dina dice -según comprobó este escriba- lo siguiente:

To all those have been trying to reach me, my apologiez, my phone is broken hence been away…hopfully be fixed soon. (Mis más sinceras disculpas a todos los que habéis intentado contactar conmigo, “mi teléfono está roto” por lo tanto es como si estuviera ausente. Espero de todo corazón que muy pronto me lo puedan arreglar.

En Arabia Saudí existe un rígido sistema de control masculino, llamado Wilaya. Las disposiciones coránicas enseñan cómo educar a las mujeres insumisas. El Corán, en su Azora IV (1), dedicada a las mujeres, dice:

Los hombres están por encima de las mujeres; porque Dios ha favorecido a los unos sobre las otras; y porque ellos gastan parte de sus riquezas en las mujeres (…) A Aquellas de quienes temáis la desobediencia, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones, golpeadlas. Si os obedecen, no busquéis pretextos para maltratarlas.

Y mientras eso ocurre en Arabia Saudí y en muchos otros países de corte similar, regresa el hombre y la mujer del tiempo a nuestras pantallas para informarnos de las graves inundaciones en Bostón y de cómo se congelan las cataratas del Niágara.

-1-El Corán, Azora IV. Pág. 72 (Ed. Planeta, 2017).

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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