La Comisión Europea acaba de firmar un contrato con la farmacéutica anglosueca AstraZeneca por el que todos los Estados miembros podrán comprar 300 millones de dosis de la vacuna, con la opción de 100 millones de dosis adicionales, que se distribuirán a en función de la población.

El acuerdo confirma que España podrá acceder a uno de los proyectos más avanzados para la vacuna, desarrollado por la Universidad de Oxford, y que se encuentra actualmente en los ensayos clínicos para intentar garantizar su seguridad y su eficacia.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Según ha informado la comisión europea, «para compensar los altos riesgos asumidos por los fabricantes, los acuerdos de compra anticipada establecen que los Estados miembros indemnizarán al fabricante por las responsabilidades incurridas en determinadas condiciones».

«Debemos actuar lo más rápido posible para poner fin a esta crisis sanitaria sin precedentes y proteger a los ciudadanos. Esto no significa que vayamos a comprometer la seguridad de una futura vacuna. Cualquier vacuna que se comercialice deberá cumplir los requisitos de seguridad necesarios», señalan desde la comisión. Esto significa que Europa cubre los gastos si la vacuna es defectuosa, pero si funciona, los beneficios van a para a la farmacéutica privada.