Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, y su esposa y diputada de la formación de extrema derecha en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, vuelven a pisar un charco y están de nuevo envueltos en un nuevo escándalo inmobiliario.

En esta ocasión el escándalo se produce, supuestamente, al mediar en la compraventa de tres lofts en suelo industrial en una antigua fábrica de pan del barrio de Salamanca de la ciudad de Madrid en el año 2004, según informa El País.

Según el testimonio de los afectados, la pareja se comprometió a «hacer valer sus contactos en el Ayuntamiento de Madrid para conseguir una licencia de habitabilidad en el edificio». Esto no ocurrió y los compradores fueron obligados a desalojar los lofts porque estaban residiendo en suelo industrial.

Algunos de los compradores se sienten «engañados», según indican a El País, por Espinosa de los Monteros y Monasterio, ya que él «parecía el propietario de la nave y solo descubrieron que era un intermediario el día de la firmas de las escrituras», dice el medio que ha desvelado la información

«Ese era el engaño: asumir la condición de promotores engañados. Luego los sobrecostes, la paralización que hubo de la obra, todo recayó sobre nosotros, los compradores. Nada sobre la empresa que lo vendía. Cuando en realidad habíamos comprado a precio de vivienda, no es que fuera un chollo. Ellos no pusieron ni un duro. El mismo día del notario nos enteramos de que Iván había firmado un contrato privado con la dueña de la nave y nosotros le comprábamos directamente a ella. Si lo que yo compré valía unos 500.000 euros, calculo que le pagué 250.000 a la señora, y después 100.000 a Iván y 100.000 a Rocío. Hicieron una jugada maestra», relata al medio uno de los compradores.