El suceso tuvo lugar el 2 de febrero de 2014 en Valladolid. La actuación policial le dejó lesiones permanentes a Laguna Guzmán.

En este caso el tribunal de Estrasburgo ha decidido condenar a España por el uso «desproporcionado de la fuerza policial».

La protesta se llevaba a cabo contra los recortes del gobierno y el tribunal ha concluido dice que el Estado vulneró el derecho de protesta de una manifestante que quedó incapacitada por los porrazos de la policía.

«Una persona no pierde el derecho a la protesta pacífica para que haya violencia esporádica u otros potenciales delitos en la manifestación si el individuo en cuestión sigue siendo pacífico», expone la sentencia.

«Si bien la reunión espontánea en cuestión había causado cierta molestia, se había llevado a cabo de manera pacífica hasta su dispersión. De hecho, no se ha ni demostrado que a la policía le hubiera resultado difícil controlar la manifestación de otro modo la situación. Tampoco se ha demostrado que la manifestación supusiera un alto nivel de alteración del orden público. Por lo tanto, las autoridades no proporcionaron razones suficientes que justificaran la dispersión de la manifestación»

El Tribunal ha concluido que España debe pagar a la demandante 248,10 euros en concepto de costas y gastos.