A pesar de que desde el 30 de junio las empresas tienen prohibido hacer llamadas comerciales sin el consentimiento del usuario, la realidad es que esta normativa no se está cumpliendo adecuadamente. De hecho, algunos individuos reportan recibir incluso más llamadas que antes de la entrada en vigor de esta regla.
Lo alarmante es que muchas de estas llamadas se están realizando en horarios estrictamente prohibidos, como al mediodía o a altas horas de la noche. Sin embargo, las empresas encuentran lagunas legales para evitar sanciones.
Utilizan excusas como que son «llamadas informativas», que son antiguos clientes, que no han rechazado las comunicaciones o que las han aceptado sin darse cuenta.

La Agencia Española de Protección de Datos es clara en este asunto: solo se pueden recibir llamadas para las que se haya dado un consentimiento explícito o aquellas que tengan un interés legítimo, como las que las compañías hacen para ofrecer servicios similares a los ya contratados.
Para evitar estas molestas llamadas comerciales a todas horas, existe una opción viable: apuntarse a la Lista Robinson. Aunque no garantiza una completa eliminación de estas llamadas, es una alternativa eficaz.
Basta con visitar su página web y registrarse, proporcionando información de contacto como el número de teléfono, dirección postal o correo electrónico. A través de este registro, los usuarios pueden reducir significativamente la cantidad de llamadas no deseadas, recuperando así su privacidad y tranquilidad.





























Muchas gracias por este artículo. Llevo varios días recibiendo llamadas no deseadas. Acabo de registrarme a la Lisga Robinson. Un saludo.