Este viernes el Ejecutivo ha presentado el anteproyecto de la nueva Ley General de Comunicación Audiovisual por la cual plataformas con una facturación superior a 50 millones de euros tendrán que destinar un 5% de los ingresos generados en España a financiar cine y series europeas o al Fondo de Protección de la Cinematografía de ICAA.

De esa cantidad, el 70 por ciento debe destinarse a la financiación de obras audiovisuales de productores independientes, y un mínimo del 40 por ciento debe destinarse a la financiación de películas independientes en español u otra lengua oficial de las Comunidades Autónomas.

Las plataformas que obtengan ingresos en el mercado español inferiores a 10 millones estarán exentas de la obligación de contribuir y las que recauden menos de 50 millones podrán también invertir ese 5% en “la compra de derechos de explotación de obra audiovisual europea ya terminada”.

Según señalan fuentes de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones  para el cómputo de la nueva tasa se tendrán en cuenta los ingresos reales y no las declaraciones fiscales de cada una de las plataformas.

Plataformas como Netflix, HBO, Amazon Prime, Sky y otros servicios de televisión online de pago declaran solo un porcentaje mínimo de su facturación en el país, desviando su facturación a sociedades pantalla radicadas en Estados con fiscalidad más favorable como Holanda.

Además, mientras las grandes compañías de telecomunicaciones, Telefónica, Orange y Vodafone, y las cadenas de televisión en abierto, Mediaset y Atresmedia, tienen que aportar el 5% de sus ingresos operativos para financiar el cine europeo y el 3% de sus ingresos brutos para financiar RTVE, estas plataformas no aportan nada.

Pero en el anteproyecto de ley se establecen además los principios generales que deben guiar la comunicación audiovisual como la prohibición de que los contenidos inciten al odio, el respeto a las mujeres o a las personas con discapacidad.

Además la publicidad referente al juego, esoterismo o paraciencia solo se podrá emitir entre la una y las cinco de la madrugada y, en el ámbito de la protección de los menores, regula las franjas horarias de protección reforzada en la televisión en abierto. Asimismo se limita la publicidad de productos como alcohol o tabaco.

También en relación a los anuncios para las televisiones en abierto y de pago se pasa del actual límite de 12 minutos por hora a un límite máximo de 144 minutos entre las 6.00 de la mañana y las 18:00 horas, y a un límite máximo de 72 minutos entre las 18 y las 24 horas.

Euro Weekly se ha hecho eco del impuesto que prepara España para Netflix y los gigantes del streaming y señala que la ley que está preparando España busca adecuar la legislación existente “a la realidad del mercado donde los nuevos reproductores audiovisuales se han multiplicado como resultado de las nuevas tecnologías”.

Según el medio, el texto “extiende la obligación de financiar la producción audiovisual europea a aquellos proveedores que ofrecen servicios en España aunque no tengan su sede allí” en un guiño a plataformas como Netflix, HBO, Disney y Amazon Prime Video.

Además señala que a principios del mes pasado, el gobierno español dio la aprobación final a un impuesto del tres por ciento sobre los ingresos generados por gigantes digitales como Google, Apple, Facebook y Amazon, que entrará en vigencia dentro de tres meses.