Francia volverá a estar confinarse a partir de este viernes y hasta el próximo 1 de diciembre, como mínimo, según anunció este miércoles el presidente, Emmanuel Macron. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, decretó el cierre toda la gastronomía y el ocio a partir del lunes en toda Alemania, así como gimnasios, y durante todo el mes de noviembre en el marco del nuevo paquete de medidas para frenar la segunda ola.

Francia confinada

«Ni las previsiones más pesimistas habían anticipado que el virus circulara con esta rapidez», reconoció Macron en un discurso televisado a la nación, en el que advirtió de que esta segunda ola «será más dura y mortífera que la primera».

Macron defendió además que, si no se pone «un freno brutal» a los contagios, los «hospitales quedarán saturados», «los médicos tendrán que elegir entre un paciente con covid o uno de un accidente de carretera». «Eso es inaceptable para los valores de Francia», afirmó.

Macron ha decidido la aplicación de este nuevo confinamiento tras consultas con el consejo científico, las fuerzas políticas y los socios europeos tras constatar que en Francia el número de contagios confirmados se ha duplicado en menos quince días, hasta superar el 1,2 millones de casos totales. El total de fallecidos en Francia por covid-19 es de 35.785.

Bares, restaurantes y comercios permanecerán cerrados aunque, en función de la evolución del virus, dentro de quince días se volverá a evaluar esta medida para ver si es posible reabrir ciertos comercios. El teletrabajo se generalizará en la medida de lo posible, se prohibirán las reuniones privadas y en el espacio público, y solo se podrá salir de casa para ir a trabajar, acudir a una cita médica, asistir a un familiar, hacer compras de primera necesidad o hacer deporte en los alrededores del domicilio. Tampoco se permitirán los traslados entre regiones.

Alemania, «medidas duras»

En Alemania, aunque las tiendas permanecerán abiertas, no podrá haber en su interior más de un cliente por 10 metros cuadrados, mientras que los centros de maquillaje, masaje y tatuajes tendrán que cerrar sus puertas a partir del lunes. En lo que se refiere a las peluquerías, seguirán abiertas bajo estrictas medidas de higiene.

Escuelas y guarderías también, pero se introducirán nuevos protocolos de higiene, mientras que está previsto limitar las reuniones al aire libre a no más de los miembros de dos hogares. Otra de las medidas pactadas es la limitación del turismo nacional, prohibiendo las estancias en hoteles a menos que sea por razones «esenciales».

«Las medidas que hemos acordado son duras, pero imprescindibles para evitar el estado de emergencia sanitaria nacional», ha declarado la canciller, Angela Merkel.

Según sus datos, el 75% de las nuevas infecciones «no se sabe de dónde vienen» y de las que sí se conoce el origen no pueden rastrearse ni la mitad. Faltan rastreadores. Los servicios de control de la pandemia están al límite y en algunos casos ese límite ya ha sido superado.

«Este virus no permite la negociación. Hay que echar el cierre aunque sea parcial y, para romper la cadena de contagios por un tiempo superior al de cuarentena, digamos tres semanas», admitió Merkel.