El Evangelio de la prosperidad es una creencia religiosa controvertida que sostiene que la bendición financiera y el bienestar físico son siempre la voluntad de Dios y que la fe, el discurso positivo y las donaciones a causas religiosas aumentarán la riqueza material de uno.

A pesar de que parece más que probable que Trump pierda las elecciones, quien ha hecho un esfuerzo extraordinario para cambiar el rumbo a favor de Trump ha sido su asesora espiritual Paula White que ha pedido la intervención divina del todopoderoso para asegurar la reelección del actual mandatario estadounidense.

Durante una oración transmitida en directo en su canal de YouTube, White afirmó que “espíritus demoníacos” intentaban robarle la elección a Trump y también evitar “la voluntad de Dios” mientras ella escuchaba «victoria, victoria, victoria, victoria en los rincones del cielo».

Otro importante líder evangélico que se ha volcado con Trump es Joel Osteen, pastor de la iglesia Lakewood, de carácter no denominacional y considerada la más grande de Estados Unidos.

Tanto Paula White como Joel Osteen siguen la línea del Evangelio de la prosperidad, que además de defender que el beneficio físico y económico de cada persona proviene de la voluntad de Dios, considera que las donaciones por causas religiosas redundarán en el propio beneficio integral de quien las hace, por lo tanto, si el fiel tiene fe en Dios, este le compensará con prosperidad y seguridad.

Estas nociones de las que se hace eco Trump en sus mensajes despiertan muchos seguidores en la sociedad estadounidense, un caladero espiritual que le aupó en buena parte a la presidencia y que le ha mantenido estos cuatro años.

Y como la riqueza económica es un ejemplo de que se ha cultivado la relación con Dios y la pobreza es un signo de que se le ha dado la espalda, pues tanto White, como Osteen y Trump son multimillonarios que viven en mansiones.

Según la teóloga Kate Bowler, este fenómeno puede entenderse en varias etapas. En la primera la fe activa la fuerza espiritual. Después, la fe se manifiesta en salud y riqueza y la etapa final es la victoria.

La relación de Trump con esta corriente espiritual viene desde muy joven cuando todos los domingos acompañaba a su familia a escuchar los sermones de Norman Vincent Peale, el abuelo del Evangelio de la prosperidad fallecido en 1993.

El presidente estadounidense nunca ha ocultado su relación con el poder evangélico no confesional. En 2018 invitó a varios de sus líderes a una cena con vista a las elecciones al Senado que tendrían lugar en noviembre de ese año.