El abogado José Manuel Calvente, que trabajó en el equipo legal de Podemos hasta que fue despedido en 2019, aseguró ayer en la Audiencia Nacional ante el juez García-Castellón que le «contaron» que la «cúpula» del partido «decidió» el «montaje» del caso Dina como «estrategia política» del partido.

Según fuentes jurídicas, Calvente ha citado varios nombres de la dirección de Podemos como responsables de esa estrategia, entre ellos el propio Iglesias, Juanma del Olmo e Irene Montero. No obstante, de nuevo, no ha aportado ningún elemento probatorio de esa afirmación y ha manifestado que ni siquiera ha hablado personalmente con Iglesias del asunto. Solo habló de rumores.

“La declaración ha transcurrido como la anterior, sin pruebas, y con afirmaciones basadas en chismes y rumores. Ha sido un show”, explica el letrado de Podemos Raúl Maíllo a La Vanguardia, sobre el testimonio del ex abogado de Calvente. Según el letrado de Iglesias, ha sido muy similar al de la que prestó en la que se instruye en los juzgados de Plaza de Castilla, a raíz de una denuncia suya.

Calvente fue citado después de que dijera en una entrevista que había sido apartado porque conocía “el montaje” del llamado caso Dina y que eso comprometía al hoy vicepresidente Pablo Iglesias. Pero “Calvente ni siquiera se ha atrevido a afirmar eso en primera persona. Ha dicho que eso es lo que le comentaron, sin indicar quién se lo dijo”, señala el letrado.

Maillo reprochó la evidente “animadversión” del exabogado hacia Podemos tras su despido y resume su declaración en: “No ha aportado ninguna prueba y ha basado su declaración en meras hipótesis y opiniones”.

Sin amenazas concretas, solo sentimientos

El juez preguntó a Calvente por la “campaña perversa” de acoso contra él que denunció en la prensa y ha reiterado en más de una ocasión. El exabogado rompió en lágrimas y, no especificó amenazas concretas, solo que se sentía amenazado y que temía por su familia. Atribuyó a Podemos una suerte de organización de kale borroka que lo hostiga y le envía mensajes para que abandone su litigio.

Calvente dijo estar recibiendo presiones de todo tipo, por lo que García Castellón le preguntó si quería protección y el ex abogado respondió declinó de momento esa cobertura y dijo que se lo pensaría y contestaría más adelante.

Tampoco se aprecian indicios fehacientes de un posible caso de amenazas, aunque de todos modos se mantienen a la espera de cualquier evidencia que Calvente pueda aportar al respecto.