Ali Brahim Mohamed.

ECS. Madrid. | El diplomático marroquí criticó los incalculables errores cometidos por la diplomacia marroquí, sin duda un preludio de la destitución de Nasser Bourita. Además destacó el entusiasmo del Májzen tras la decisión de Donald Trump de reconocer la soberanía marroquí del Sáhara Occidental, la mala arrogancia de Rabat ante España y la Unión Europea, declaraciones y comunicados violentos y contraproducentes y el escándalo de los 10.000 inmigrantes marroquíes ilegales que desembarcaron en Ceuta con la complicidad de las autoridades marroquíes.

El ex embajador de Marruecos ante Naciones Unidas y el Reino Unido, Khalil Haddaoui, admitió que la declaración de Trump sobre la supuesta soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental no cambió nada respecto a este tema, que sigue inscrito en la agenda de Naciones Unidas hasta el día de hoy.

También dijo que la diplomacia marroquí se apresuró con la declaración de Trump sobre el Sáhara Occidental, en un momento en el que debía ser prudente y cautelosa, ya que la decisión llegó al final de su mandato como presidente de los Estados Unidos, además de no prever la reacción de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que la han rechazado categóricamente.


El diplomático marroquí recalcó que es incorrecto considerar la declaración de Trump como una solución a la cuestión que aún está inscrita en la agenda de descolonización de Naciones Unidas, señalando que algunas de las declaraciones realizadas por la diplomacia marroquí tras esta decisión no fueron del interés de Marruecos, como por ejemplo lo fue el abordaje hacia varios países europeos de manera inapropiada, en referencia a la actitud del canciller Bourit, que les dijo a los europeos: «Salgan de la zona de confort.»

Al comentar sobre los deslizamientos de Bourita, Khalil Haddaoui, dijo en una conferencia durante una reunión de estudio organizada en la Cámara de Representantes el jueves pasado, que la profesión de un diplomático es siempre resolver problemas, no crearlos, y que defender lo que llamó la «causa nacional» no es así, sino, según él, a través de la persuasión.

En cuanto a la crisis hispano-marroquí, Hadaoui criticó la forma en la que la diplomacia marroquí gestionó la crisis, señalando que Madrid y Rabat tienen como marco un tratado que regula las relaciones entre los dos países hasta el momento, incluyendo el estatuto de Ceuta, Melilla y las islas.

El diplomático marroquí de carrera cree que el paso que debería haber dado Marruecos es convocar al embajador español y protestar contra él de forma dura e incluso amenazar con liberar a decenas de miles de inmigrantes, ya sean marroquíes u otros, pero dentro de las oficinas y no frente al público y la prensa internacional.

El ex embajador de Marruecos ante las Naciones Unidas concluyó que el estilo y lenguaje de los diálogos, declaraciones y comunicaciones adoptados por Marruecos son irracionales e irresponsables ya que contienen palabras y términos que no son para nada del interés de Marruecos. «Hay que saber mantener la razón y saber sopesar las palabras«, aconseja a Nasser Bourita, preguntándose: «¿Qué significa dirigirse a toda Europa de esta manera? ¿En estos términos, lejos del uso diplomático?«. antes de concluir: «Argelia nos mira, y es ella quien está realmente en una posición cómoda«.

Fuente: El confidencial Saharaui

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