Artículo original de Eulixe.

A mediados de septiembre de este año, la comandancia de la Guardia Civil de Zaragoza incluyó en el mural de homenaje a los miembros del cuerpo que «han dejado su vida en combate o defensa de la legalidad y la seguridad de la sociedad aragonesa» a varias decenas de ellos que en 1936 secundaron la sublevación militar contra la Segunda República.

Debido a este hecho, la plataforma de Asociaciones Memorialistas de Aragón (PAMA), presentó una denuncia el 15 de septiembre ante la Delegación del Gobierno en la comunidad autónoma y ante la propia comandancia del instituto armado. PAMA considera «inadmisible» el «incumplimiento de la Ley de Memoria Democrática de Aragón», por «quienes, al ser fuerzas del orden, deberían cumplir y hacer cumplir» esa norma.

La plataforma pidió que sean retiradas «de manera urgente» del mural «las referencias de personas que, por su vinculación y significación con el bando sublevado […] no debieron, ni deben, estar en ese memorial», ya que, «se distinguieron por sublevarse y participar en la guerra al lado de los golpistas y ser elementos activos en la represión salvaje que desató el régimen ilegal instaurado por las armas al final de la guerra».

La ley declara contraría a la memoria democrática de Aragón y a la dignidad de las víctimas la exhibición pública de elementos o menciones realizados en conmemoración, exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del golpe de Estado de 1936 y del franquismo, de sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron el régimen dictatorial, lo que incluye expresamente las alusiones a los participantes, instigadores o legitimadores de la sublevación militar de 1936 y de la dictadura franquista – Público.

PAMA destaca que el mural incluye, «sin ningún tipo de diferenciación, nombres de guardia civiles que murieron en actos de servicio a la ciudadanía, junto a los de guardias que se unieron al golpe de estado fascista contra el legítimo Gobierno de la República».

En este sentido, la asociación destaca la mención que se le hace al capitán José Negrete Rebella, jefe de la compañía con base en Caspe en julio de 1936. Negrete concentró allí a los guardias sublevados de varias localidades de la zona y «organizó con ellos, con algunos falangistas y otros partidarios de los golpistas patrullas armadas que asesinaron por motivos ideológicos a varios vecinos en los primeros días de la guerra».

El 24 de julio de 1936, cuando las primeras columnas anarquistas comenzaban a acercarse a la pequeña ciudad bajoaragonesa, Negrete utilizó a civiles (mujeres y niños) como «escudos humanos«. Además, entre otros crímenes de su sangrienta jornada, mató de un disparo a su segundo, el teniente Francisco Castro Adelantado, que «recriminó su conducta y le había pedido que les dejara marchar y que cesara en su violenta actitud».

El memorial fue inaugurado el 17 de mayo de 2019 y se ubica en el salón de actos de la comandancia. Incluye «los nombres de aquellos guardias civiles que, desde la fundación del cuerpo, han dejado su vida en combate o defensa de la legalidad y seguridad de la sociedad aragonesa», anunció entonces la Guardia Civil.

La finalidad del memorial es la de «mantener su recuerdo en nuestra memoria», ya que, «su entrega merece el perpetuo reconocimiento de todos los que actualmente componen la Guardia Civil y siguen el camino que ellos iniciaron», afirma la institución. «Están todos los fallecidos en acto de servicio desde hace 175 años», explicaron fuentes del instituto armado.

Franquismo como norma
Franquismo como norma

LA EXTREMA DERECHA IMPONE SU RELATO EN MADRID: FRANQUISMO COMO NORMA

El pasado martes, el Ayuntamiento de Madrid decidió retirar las calles a los dirigentes socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto a iniciativa de Vox. Para ello, el ayuntamiento ha utilizado la Ley de Memoria Histórica aprobada por el Gobierno de Zapatero.

El Consistorio alude al artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, que señala que “las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura – La Vanguardia

No obstante, según matiza El País,

si el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, admite la propuesta de Vox de retirar a los ministros socialistas de la II República Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero del callejero de la ciudad, tendrá que demostrar que estuvieron directamente involucrados en fusilamientos extrajudiciales. En caso de que la idea no vinculante prospere y llegue a la Junta de Gobierno del Consistorio, tendrá que ir acompañada por una “motivación” o explicación en la que se argumente de manera histórica por qué el Ayuntamiento apela al artículo 15 de la ley de memoria histórica para la retirada – El País

Según el historiador y miembro de la Comisión de Memoria Histórica José Álvarez Junco, «es imposible demostrar una cosa así«.

En el artículo 15 de la citada ley, aprobada en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se aclara que serán retirados los símbolos y monumentos públicos que exalten la sublevación militar, la represión de la dictadura o de la Guerra Civil. El único caso al que se pueden acoger es este último. Los historiadores consultados aseguran que Prieto hizo todo lo que pudo para que no se fusilara a nadie y que, en el caso de Largo Caballero, presidente del Consejo de Ministros entre septiembre de 1936 y mayo de 1937, pueden acusarle de que no controló a las fuerzas extremistas que cometieron los crímenes. “Pero esta defensa es debilísima”, indica José Álvarez Junco sobre la motivación insuficiente con la que se dará de bruces la propuesta – El País

Si todo va según lo planeado, Madrid retirará la calle Francisco Largo Caballero en el distrito de Ciudad Lineal y el bulevar de Indalecio Prieto, que se localiza en Vicálvaro, e insta a que el Gobierno retire las estatuas en su memoria que se localizan en Nuevos Ministerios.

Según el portavoz de Vox Javier Ortega Smith, “personajes siniestros de nuestra historia no deben formar parte de los nombres de las calles y las plazas” y ha defendido que “no es revisionismo, es acabar con la mentira histórica”. La historia es bien distinta, no obstante.

Francisco Largo Caballero (sindicalista, dirigente histórico del PSOE y Presidente del Consejo de Ministros entre 1936 y 1937) estuvo a punto de morir en el campo de concentración nazi de Sachsenhausen, donde fue internado después de ser detenido por la Gestapo en Paris. Fue una víctima más de la barbarie fascista que asoló Europa durante la década de los 30, y, sobre todo, los 40.

Durante su confinamiento en la capital francesa, Francisco Largo había sufrido un accidente doméstico y su salud era bastante endeble a los setenta y cuatro años de edad. […]. En abril de 1945, ante la llegada de las tropas soviéticas al campo de Sachsenhausen en donde estuvo internado, los alemanes pretendieron trasladar a los 30.000 presos hacia el oeste de Alemania, pero las condiciones físicas de Largo Caballero eran tan mermadas que se negó a caminar y los soldados de la escolta pretendieron matarlo, pero erraron en los disparos […] – El Salto

Mientras, Indalecio Prieto, político del Partido Socialista Obrero Español, titular de las carteras ministeriales de Hacienda, Obras Públicas, Marina y Aire y Defensa Nacional durante la Segunda República, tuvo que exiliarse a México tras la derrota republicana. Fue presidente del PSOE entre 1948 y 1951.

Largo Caballero y Prieto fueron demócratas y antifascistas que combatieron la sublevación golpista y fascista – Ramón Silva

inda

El presidente del Gobierno, reaccionó contundentemente ante esta nueva jugada de la extrema derecha en Madrid: “La ultraderecha ha arrastrado al PP y Cs. Lamentable noticia para una ciudad noble, plural y abierta como Madrid. Podrán quitar sus placas, pero nunca podrán borrar su memoria en favor de la libertad y la justicia social del corazón de los madrileños”.

 

A raíz de la decisión, el historiador y profesor en la Universidad de Princeton Germán Labrador efectua el siguiente análisis que nos sirve de conclusión:

Esto debería ser grave para aquellos partidos políticos obsesionados con su supuesta lealtad a los supuestos símbolos de la transición. Curiosamente, al romper con estos consensos, estos partidos se hacen herederos de otros gestos desmemoriados: los del franquismo, que, tras la toma de Madrid, al final de la Guerra Civil, borró cualquier señal del Gobierno republicano y de los símbolos democráticos. Es una acción destinada a contentar a los sectores más nostálgicos de la dictadura, heridos por los avances en materia de memoria democrática sucedidos en el último año y por la exhumación de Franco – Germán Labrador

Eulixe