Exportar nuestra basura a Asia: una práctica inaceptable

Juantxo López de Uralde
Diputado de EQUO en Unidos Podemos


Esta primera semana de junio se ha convocado la primera semana sin plásticos, cuyo objetivo es evitar la utilización de plásticos de un solo uso. Miles de personas se han unido a esta iniciativa y está tratando de evitar el uso de plásticos en su vida diaria. Y es que el plástico es un material tan versátil que su uso se ha extendido masivamente.

Los desechos plásticos se multiplican y generan problemas ambientales muy graves. Las imágenes del medio marino atestado de plásticos son ya casi una desgraciada rutina. Las noticias de mamíferos marinos varados con su estómago lleno de plásticos nos entristecen a diario y por eso mucha gente ha pasado a la acción.

En las últimas semanas hemos conocido también que España exporta parte de sus residuos plásticos a Asia. En concreto somos el noveno pais del mundo en volumen de exportación de basuras plásticas, un record del que no podemos estar orgullosos. China cerró el año pasado sus fronteras a la importación de basura. La pasada semana Malasia anunció la devolución a sus paises de origen de 3.000 toneladas de residuos plásticos que se habían exportado ilegalmente. Entre los paises exportadores se encontraba España.

Pero la exportación de la basura plástica no es más que una vía de escape para dar salida a un problema que debemos resolver en casa. Si los sistemas propios de reciclaje no funcionan, habrá que cambiarlos. Pero exportar el problema, además de ser eticamente inaceptable, no lo resuelve. Sólo lo desplaza.

Hace unos meses Greenpeace publicaba un informe en el que se denunciaba que solamente el 30% de los residuos plásticos se reciclan en el España. La propia Unión Europea advertía que nuestro país no cumple con los objetivos comunitarios para llegar a un 50% de reciclaje para 2020. El sistema de Ecoembes del cubo amarillo hace aguas porque no cumple con los objetivos para los que fue diseñado.

La situación es crítica y requiere de cambios legislativos. Por un lado es urgente aplicar políticas preventivas que reduzcan  la cantidad de plásticos de usar y tirar que se utilizan. Por otro es urgente cambiar el modelo de gestión de los residuos de envases. Mientras tanto, la protesta ciudadana con acciones como esta Semana Sin Plásticos sigue siendo imprescindible.


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