Una concentración en contra de las medidas decretadas para contener la segunda ola de Covid-19 ha terminado en violentos enfrentamientos con la policía este viernes por la noche en diferentes puntos de nuestra geografía.

La más multitudinaria y agresiva, que terminó con 12 detenidos y 20 policías heridos leves, se produjo en una concentración en la plaza de Sant Jaume, en Barcelona, donde se ha quemado mobiliario urbano y han lanzado bengalas y vallas a los Mossos.

El director de los Mossos atribuía ayer a grupúsculos de extrema derecha los disturbios “muy violentos” y sospechaba de una coordinación con otras ciudades españolas y también de Italia. En declaraciones a RAC1, Pere Ferrer ha explicado que se trata de grupos «con el perfil de extrema derecha» y en los próximos días analizarán más lo ocurrido y a sus instigadores a partir de las identificaciones y del trabajo policial. «Además -ha añadido- en Barcelona hemos visto grupos de extrema derecha muy violentos, organizados, habrá que investigar para evitar que esto se repita», señaló.

Ahora, unas horas después, se confirma la organización de extrema derecha de los diferentes actos de protesta negacionista por toda España. En Logroño, fue el responsable nacional de las juventudes del partido neonazi Democracia Nacional quien anunciaba concentraciones en Barcelona, Valencia, Logroño y Zaragoza y pedía «máxima difusión».

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Vox La Rioja difundió muchos de los vídeos en los que se veía la violencia usada en las concentraciones, aunque los borró poco después.

Una estrategia estudiada

Las pruebas son muchas, sin embargo, Santiago Abascal, líder de la extrema derecha en España, ha culpado a la extrema izquierda y a los menas de los actos de violencia, y se ha mostrado muy comprensivo con las protestas que se han producido en contra de las medidas restrictivas.

Abascal ha pedido «a la policía que proteja el derecho de manifestación a través de sus redes sociales. Asimismo, pide que se «identifique y detenga a la extrema izquierda, los menas e infiltrados que están provocando disturbios y saqueos».

También justifica que las manifestaciones asegurando que son producto de la indignación de los ciudadanos. «Hay más motivos que nunca para protestar contra este gobierno que nos arruina», ha publicado en las redes sociales.

Ignacio Garriga, siguiendo esta lógica, ha escrito en su cuenta: «Los llaman negacionistas. Son trabajadores en el paro, padres sin nómina para alimentar a sus hijos, autónomos que no tienen trabajo y que hoy han visto su cuota aumentada. Españoles corrientes de Barcelona, hasta las narices de ser encarcelados y condenados a la miseria».