Las protestas populares en Chile no cesan y tampoco las denuncias de violaciones de derechos humanos. La Fiscalía de Chile, en su último balance del 22 de octubre, informó que contabilizaban 5.485 detenidos y 15 fallecidos durante la represión a las protestas en el país.

Este jueves manifestantes se concentraron en las inmediaciones de la 23° Comisaría de Carabineros de Peñalolén para rechazar las torturas ocurridas en ese lugar, en específico, la denuncia de detenidos que fueron crucificados. La policía reprimió la concentración con gas pimienta, tanques de agua y uso de la fuerza. Sin embargo, los manifestantes no abandonaron la protesta.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) investiga este terrible suceso en el que cuatro personas fueron detenidas y «crucificadas» en una antena de una comisaría. La denuncia fue presentada por el INDH ante el 13° Juzgado de Garantía de Santiago y un juez ordenó «prohibición de acercamiento» a los Carabineros de Peñalolén a los cuatro detenidos.

Se trata de tres adultos y un menor de edad de 14 años que habían sido arrestados el pasado 21 de octubre,  alrededor de la 1H00 AM (hora local), durante el toque de queda establecido en el país por el Gobierno de Sebastián Piñera. Los cuatro fueron acusados de robar, sin embargo, los afectados afirmaron que iban caminando hacia la casa de la abuela del adolescente.

«Los detenidos fueron ‘crucificados’ en la estructura metálica de la antena de la Comisaría, colgándolos desde las esposas», indica el informe del INDH. Además de otras torturas, como palizas y uso de gas pimienta.

La observadora de Derechos Humanos del INDH, Claudia Valdimi, afirmó en declaraciones a Hispan TV que «no cabe duda de que hay una investigación para ver cuáles son las verdaderas responsabilidades que se cometieron adentro de la Comisaría 23° de Peñalolén».